18 de junio 2012 - 00:00

Cupones bursátiles

... Y el viernes apareció la primera gama de otra semana «fantástica». Coincidencia de volumen en ascenso, hasta los $ 67 millones, con incremento fastuoso del Merval consiguiendo bastante más que los colegas competidores.

Con el 3,75% de repunte del día final, la semana pasó a resultar positiva (estaba ligeramente en contra hasta allí) y le quedó un saldo del 3,4%. Con lo cual, resultó el principal indicador en obtener beneficios, dentro del cotejo referente habitual (Bovespa y Dow Jones).

¿Qué sucedió, de jueves a viernes, para que ello sucediera y con semejante erupción alcista? Nada... solamente que surgió el departamento de «suministros» y proveyó de víveres a la demanda, como para poder barrer cuanta oferta se pusiera en el camino y después dedicarse a anotar diferencias contra el cierre anterior. El tanteador, entre especies tratadas, arrojó nada menos que 62 plazas con aumentos, por 13 en baja. Ciertamente un recinto cubierto de rosas, donde eran solamente cardos hasta la fecha anterior. De ahí que se perfiló, y quedó flotando tras la rueda final, el rico y deseado aroma de obtener otra secuencia exuberante en nuestro mercado. Independientemente de lo que suceda en el concierto global. La «carta» a poder disfrutar, derivada de una intervención elocuente y precisa, de cierta «cartera» moviendo al mercado en una dirección y cambiando el curso por un período.

Lo del viernes, decíamos, apenas fue ver un naipe con el primer «as» y a partir de hoy resta saber si -efectivamente- se tratará de otra zona fascinante, capaz de generar la suba que casi se desee. En la primera semana del año resultó de un 13% (en cuatro ruedas); la del mes pasado superó el 9%. Y he aquí una coincidencia llamativa: también se concretó con solamente cuatro ruedas (por el feriado del 25 de Mayo). En la actual semana, tendremos el feriado del «20» y también serán solamente cuatro ruedas...

Todo esto se puede reafirmar hoy, o diluirse con lo visto el viernes y nada más. Lo único que hacemos, para los amantes de las «permanencias» es señalizar coincidencias y recordar el pasado. Nada hay que marque que tal pasado deba repetirse, pero seguros estamos de que muchos operadores lo pensarán dos veces hoy, antes de lanzar una orden de venta. El esperar ver suena a buena receta, porque el «premio» -en caso de acertar- tiene mucho de jugoso. (Y las rosas no florecen casi nunca, en un año que está sembrado de cardos y ortigas). Emocionante.

Dejá tu comentario