6 de marzo 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

De la rueda del lunes, que fue bastante menos movida que la del viernes -en función del volumen, que bajó de $ 82 millones a no más de $ 57 millones-, nos quedaron un par de imágenes como más relevantes. La principal, el ver que después de la gran difusión que se diera en los medios al acuerdo arribado entre YPF y Repsol (que tenía asuntos muy urticantes y de secuelas imprevisibles) la acción de la petrolera solamente evolucionara el 1% al término del día. Como contraste, el haber realizado $ 20 millones de efectivo en su plaza local, con lo cual ella sola consumió más de la tercera parte de los negocios totales. Mucho fragor de órdenes, pero sin poder alcanzar un «barrido» completo de la oferta existente: prueba de ello es que con semejante caudal de dinero la evolución en precios fue escasa.

Acaso quedó con terreno limpio para que, en ruedas siguientes, se produjera el incremento faltante ese día. De no conseguirse, de volver a notarse alto régimen de negocios sin poder despegar de aumentos sobrios, pues ya sería bastante más llamativo, sugestivo.

En la rueda del lunes tampoco le fue bien a Tenaris, otra del petróleo, porque rozando los $ 12 millones de negocios fue el título que más cayó en el panel líder, nada menos que un 3%. Lo más destacado pasó por otra de las acciones que componen el cuarteto donde, cada vez que hay un movimiento, la demanda pone el acento: Telecom. Trepó con enorme salto de más del 9%, espectacular para una plaza de las muy líquidas, como si en ella lo que estuvo obturado fue la zona vendedora. Porque sólo precisó de $ 6,5 millones -supo mover hasta tres veces más, en diciembre y enero- para conseguir semejante utilidad. En todas las nombradas, más G. Galicia, estuvo radicado un muy acaparador porcentaje de los negocios del lunes. Para todas las demás quedó un pequeño resto, a repartir, en una fecha donde el Merval subió el 1,3%. Pero hubo mayor cantidad de papeles con bajas que con aumentos. Lejos de lo armonioso, un primer avance semanal con muchas aristas salientes y distando de conformar una jornada «redonda» entre las variables en juego.

Es sencillo deducir que con una YPF más normal en sus montos transados el volumen hubiera sido mucho más contraído que lo hecho. Fueron dos eslabones separados, viernes y lunes, por más que la suba del índice le dio aspecto exterior de continuidad. Es para seguirlo, observarlo, medirlo en adelante.

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