12 de marzo 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Es posible que el que quedó inmortalizado como «esquema Ponzi» -replicado en nuestra época, por el accionar de Madoff- esté siendo puesto en práctica en el terreno bursátil, con la locomotora de arrastre denominada Dow Jones. En realidad, las puertas en vigor son distintas en cuanto a que los mecanismos activados por un solo nombre como cabeza visible -como los nombrados- no poseen un solo responsable en lo que es un mercado y un índice. Pero la esencia mínima es la misma: la codicia desmesurada de los que después aparecen como víctimas, incentivada por falta de alternativas medianamente suculentas donde colocar el dinero. Tras el Dow Jones derribando de modo consecutivo tres marcas históricas, la pasada semana florecieron explicaciones procurando darle sustento al raid alcista (que parte de Wall Street y derrama bonanzas en todas direcciones). También el Nobel más mediático -Paul Krugman- escribió lo suyo: «Las acciones están altas en parte porque los rendimientos de los bonos están muy bajos y los inversores tienen que poner su dinero en otro lado...». Argumento que parece sólido y contundente, pero no para dar respaldo a las condiciones que ofrece el mercado bursátil accionario, sino porque el inversor no tiene otro nido, donde reproducir su dinero. Lo último de su frase -»poner dinero en otro lado»- resalta sobremanera. Y la contrapartida sería: si esos inversores hallan otro lugar donde anidar, pueden correr velozmente de sus posiciones. Un analista de casa de inversión dijo lo suyo: «Mientras la Fed se muestre propicia y la economía salga de la recesión, es probable que el mercado sea alcista». Ergo, si la Fed, que ya no está unida internamente en seguir con su política del «dinero fácil», corrige su rumbo o da señales de ello, el «esquema Dow» puede cortarse abruptamente. Otro, un profesor de Economía, intentó explicar la disparidad entre una Bolsa rozagante y una economía que no conforma a la gente: «El Dow es un indicador estrecho de las ganancias, no necesariamente de la salud económica». En columna de ayer repasamos el informe de la entidad que reúne a 450 bancos del mundo alertando sobre una «adicción a la liquidez» (vía Reserva Federal) y la necesidad de hacer advertencias para que no se produzcan fuertes cambios de tendencia en los mercados. Y, por encima de todo, está Ponzi advirtiendo que la gente no extrae su utilidad y, al revés, coloca más dinero...

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