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Cupones bursátiles
Comenzó a hacer carrera en las finanzas como asistente de la Fed, pero son sus pronósticos económicos en Goldman Sachs los que la llevaron a la fama. Acumula tantos aciertos como desaciertos: cuando pronosticó subas, sus predicciones quedaron cortas frente al entusiasmo del mercado; las pocas veces que anunció bajas éstas no se dieron.
Cuando aconsejó comprar acciones de empresas pequeñas, dieron rendimiento negativo. Sin embargo, su mayor mérito fue haber sido una tozuda "alcista" durante el furioso rally de Wall Street en los noventa.
Pronóstico
Siempre se recuerda el día que Abby estaba en un seminario y alguien le dijo al oído que debía regresar a Nueva York por una emergencia: el Dow Jones se desplomaba. Llegó y aclaró que, pese a todo, su pronóstico seguía siendo favorable. Al término del día, el Dow cerró en alza. O el 4 de agosto de 1998, cuando el mercado caía 300 puntos y Abby, desde Israel, envió un fax afirmando que la economía estaba sólida. Ese día, el mercado recuperó todo lo perdido. Tal vez sólo JP Morgan haya tenido una influencia similar.
Ganar mucho en las subas y perder poco en las bajas: un axioma de los mercados que define al dedillo a esta mujer. Pero todo se da vuelta.
Es famosa por predecir el mercado alcista a principios de la década de los 90, sin embargo, no pudo predecir el dramático descenso del mercado de la década de 2000 y su reputación fue dañada más a fondo cuando no pudo prever la gran crisis de 2008.
En diciembre de 2007 Abby Joseph Cohen pronosticó que el índice S&P 500 podría llegar a 1.675 en 2008. El S&P 500 llegó a cotizar a su nivel más bajo en 741,02 puntos en noviembre de 2008, el 55 por ciento por debajo de su predicción.
El 8 de marzo 2008 Goldman Sachs anunció que Abby Joseph Cohen había sido reemplazada por David Kostin, como pronosticador del banco.


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