11 de abril 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

Estamos casi seguros que toda la acumulación de letra, desde distintas fuentes -todas importantes- van a dar para escribir y editar un libro, que podría llamarse: "Cupón PBI, ahora del espanto". Investigar debajo de la superficie que difunden los medios, es encontrar una veta espectacular de casos y episodios, para construir una veta espectacular de casos y episodios, para construir una trama apasionante.

En lo que respecta a aquello que está a la vista de todos, se sabía de un elenco estelar, con tres actores protagonistas: Kicillof, Nielsen, Capitanich. Pero, la obra es tan densa, que requiere más personajes de fuste. Y entonces, salta a ocupar la marquesina nada menos que: el Fondo Monetario. Y, de buenas a primeras, inserta dentro de un extenso informe un apéndice referido a la medición del PBI argentino. No sólo eso, sino que dando a conocer la propia evaluación de sus técnicos: que apuntan a un número de "4,3%", muy cercano a lo que tanto se remoreaba antes del estallido provocado por el anuncio del 3%.

Al menos, el Fondo otorga fundamentos para el cálculo y no diciendo que se debe a una particular "interpretación". El punto que es clave y lo sintetizamos: que el cambio de patrón de medición, todavía no ha sido aprobado y está "a estudio" del organismo: pues, que lo que vale es el modelo anterior para su aplicación, de donde surge el número que anunció el "FMI".

Con esto, se reanimó toda una rama de apostadores bursátiles que tienen el corazón, resoplando como un fuelle. Primero que sí, después que no vuelta a que sí, lápida posterior. Revisión en setiembre y ahora esto del "FMI", que permitió lanzar algunas "fichas": para tirarse a ganar mucho, con poco.

Obviamente, la apuesta es a que obligado por las circunstancias (si es que existen) el Gobierno decida afrontar el pago del cupón, para no enturbiar una imagen que se quiere pulir y tener crédito internacional. Han dado un par de señales de vida estos papeles, coincidiendo con últimas novedades. Y la historia de opiniones y contradicciones, de pagar y no pagar, va escribiendo solos los "capítulos".

Y lo que nadie ha puntualizado debidamente -lo hacemos nosotros- es que se trata de dejar testimonio sobre una de las páginas de "muerte súbita" -del dinero en juego- más fulminantes de todo el historial nacional. Porque en ésta no sólo cayeron los indefensos poseedores de modestas carteras, son: grandes tiburones de la city. Amén.

Dejá tu comentario