2 de mayo 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

Y así como dejamos impresas ciertas observaciones, respecto de la actualidad de Semino, San Miguel y Celulosa (en columna del miércoles) hace a la nobleza de método, blanquear también las equivocaciones que -a veces- se deslizan en los trabajos que damos a difusión (en especial, cuando se realizan los análisis de balances). Por eso, es que damos también la primera puntada en tal aspecto, con el pedido de las más sinceras disculpas por delante (a las sociedades involucradas y al mismo lector) para apuntar que: 1) Al momento del comentario sobre estado contable de la empresa Aluar -días atrás- cerramos con el recuadro denominado "el rastro". Y allí, adjudicamos una buena "huella" a tener en cuenta, el ingreso a una nueva rama de productos de aluminio. (La realización de un elemento que se utiliza para "envases"). Interesante... lástima que tal iniciativa no pertenece a Aluar?, sino a la competencia. (Seguramente, pensamos, una indeseada "asociación de ideas" acerca de tal información, nos jugó mala psada).

Esta de más decir al lector/inversor, que borre de los considerandos tal "huella" culposa...

También debemos decir que se deslizó un erróneo cambio de cifras, al analizar el balance reciente de Celulosa.

Y justamente acerca de ella, apuntamos el miércoles la curiosidad de un grupo de control -con anexos- que comienza en Madrid, pero temina en Caymán...

Ahora es el momento de la disculpas porque al mencionar el beneficio "operativo" de sus nueve meses, figuró en el texto (no en los cuadros respectivos) que el mismo había sido de $ 935 millones, sobre sólo $ 110 millones del año anterior. No es así. La ganancia "operativa" actual alcanzó los $ 235 millones y por culpas de un número mal digitado (un "9", por un "2") la impresión cambia de modo estruendoso. En consecuencia, por más que en los cuadros respectivos la cifra es la correcta (y muchos habrán advertido la misma) solicitamos a potenciales interesados en el título de Celulosa que se basen en la utilidad "operativa" correcta, para no llegar a creer en potencial de ganancias inexistente.

Recordamos, de pronto, vieja estampa de cuando se inició Ámbito Financiero (en 1976) y a los pocos meses de su fundación, ya Julio Ramos nos daba en confianza para realizar la página bursátil. Pues, uno de los que eran socios fundadores, con Ramos, tenía fobia por las "fe de erratas". Decía -no en broma- que jamás había que reconocer nada: "porque el diario, no se equivoca nunca...".

(Nunca lo creímos así, prueba de ello: lo de hoy).

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