9 de mayo 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

El mundo en que vivimos -y hablando sólo de mercados- impone que haya "letra" permanente para la reaparición de "El Fastidioso", a quien ya convertimos en personaje (y en cualquier momento, reclamará una columna propia). Ahora, es este sainete en torno a la venta de acciones de YPF -por parte de Repsol- con los barquinazos dados por el precio de la acción desde Nueva York a Buenos Aires. Con la "salsa" mediática que intenta dar exlicaciones sobre las variantes de impulsos de los operadores bursátiles. En general, hemos visto retratada la misma versión: "que se la cuenten a otro" (asegura "El Fastidioso") Lo que puede aventurarse, sin demasiado riesgo a equivocarse es que la colocación que realizó Morgan Stanley (otros, que bien bailan) está engendrando una nueva mutación. ¿Cómo es eso?... pues sí, los que ahora son llamados "fondos de inversión" 8tomando las acciones de YPF, el 12% de Repsol) a mediano plazo serán rebautizados también como "fondos buitres". Esto se producirá ante cualquier objeción o reclamo que se les ocurra plantear a la gestión de YPF.

Por otra parte, querer escribir una novela rosa diciendo que "se creó una ola de confianza en YPF..." (por esto de la colocación a mismo precio que estaba en el mercado, lo que -como ya mencionamos ayer- resulta un "ancla" para el posible techo que se posea, porque la señal es que esto es lo que vale y no más.) Claro, fue tan furibundo el cambio de actitud de una primera reacción con baja fuerte a una inmediata trepada del 8% sin novedad agregada que algo había que diseñar para justificarlo. Detrás de ello, aparecieron otras consideraciones, pero que tampoco contribuyen a abonar la "novela rosa". Y es que, tal se lo apunta "los bancos colocadores aconsejaron a Repsol, colocar de inmediato los bonos argentinos que le fueran entregados por la primera operación".

Y piensa "El Fastidioso": ¿cómo se come esto?. Si existe tanta confianza, si las acciones se las llevaron con pan caliente (esos bondadosos fondos, luego buitres) ¿por qué semejante urgencia en desprenderse de esos papeles si es que existe tanta "confianza" derramada?.

A riesgo de estar colocándonos de punta contra la casi totalidad de los comentarios que se vienen leyendo, no tememos en exponer -verazmente- aquello que se desprende del que resulta el gran episodio de inicios de mayo. Después, que cada inversor juzgue y tome decisión para intervenir en estas aguas turbulentas. Así sea.

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