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Cupones bursátiles
Es dificil que quitar una medida acaso mal estudiada en sus efectos, retrotraiga todo el escenario a como fuera antes de la misma. Porque el mercado se ha desarmado. Este principio vale -y mucho- también en lo bursátil, tanto en el movimiento o tendencia de una acción, como de toda la Bolsa en conjunto. Si se desarma, todo sigue, pero nunca a cómo era antes. (Aquí, permítanos el lector una licencia alejándonos de lo bursátil, pero que tiene que ver con tomar medidas y sus efectos). ¿Saben quiénes lo llevan adelante en qué sociedad vivimos, para inaugurar el juicio por jurados?
No será que les encanta verlo en las películas? ¿Se piensa cuántos feroces delincuentes, de toda calaña, pueden salir libres por un jurado amenazado? ¿O es que los jueces se quieren sacar el asunto de encima y pasarlo al simple ciudadano?. Mejor: analícenlo bien...
Si volvemos prestamente a lo bursátil, es para puntualizar un tema que figura en las "95" medidas -antiempresas- que harán que emigren unas cuantas, quizás (no de la Bolsa sino del país). Es la que apunta: a que los trabajadores de las compañías, tengan acceso a una porción de la ganancia de las mismas por el sólo hecho de trabajar en ella (y por fuera del correspondiente "aguinaldo", que ya constituye un "plus" sobre el salario). Si lo vemos desde el ángulo de las cotizantes -y de sus inversores- esto crea otro perjuicio: ya que toda suma desviada de tal forma, adelgaza la cantidad disponible para sus accionistas (y sus dividendos). Guste o no guste, parezca odioso decirlo, esto es así. Y el que ha invertido su dinero para poseer acciones empresarias tienen todo el derecho a que se disponga del máximo de beneficios, en su provecho. Porque es un "socio solitario", que debe apechugar cuando todo va mal. Y si hay quiebra, no cobra nada (al trabajador lo indemnizan). ¿O no?...


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