9 de septiembre 2016 - 00:00

Cupones bursátiles

 James Dyson - 1a parte - Nació el 2 de Mayo de 1947 en Cromer, Norfolk, Gran Bretaña.

Fue un niño inquieto proveniente de una familia de bajos resursos, hijo de Alec Dyson, un profesor de escuela que falleció a causa de una grave enfermedad cuando James tenía nueve años, dejando viuda y sin dinero a su madre, quien llevó adelante la vida familiar con la confección de vestidos.

Con el paso de los años y gracias a su gran vocacion de dibujante, James logró ingresar a la escuela de arte Byam Shaw en Londres y posteriormente a la Royal College of Art.

En su etapa por la Royal College of Art, no se destacó por ser un buen estudiante pero sí por su empeño y perseverancia con la que hacía las cosas y fue alli donde descubrió su pasión por el diseño industrial y además creó primer invento, el Camión del Mar, un barco indestructible que servía para transportar todo tipo de mercaderias y objetos entre las islas.

Por esta época, también creó el Ballbarrow, una carretilla para construcción que no utilizaba una rueda sino un balón para estabilizarse.

Fundó una sociedad donde desarrolló junto con otros integrantes el Ballbarrow, su carretilla para construcción, después de un tiempo y como consecuencia de diversos desacuerdos con sus socios, se fue de la compañía y al separarse se dio cuenta de

un error que en el futuro no cometería, la patente estaba a

nombre de la empresa y no al suyo, perdiendo así los derechos sobre ésta.

Corría 1978 cuando tras una visita a un aserradero se fijó por casualidad en como el aserrín era removido con aire utilizando ciclones industriales, en ese momento tuvo una ráfaga de inspiración y pensó que la idea podría funcionar a menor escala en una aspiradora de bolsa que se tapaban con facilidad con la tierra que aspiraban

Al llegar a su casa, Dyson rápidamente desmanteló su

vieja aspiradora y con pedazos de cartón, tijeras de cocina y

mucha cinta adhesiva confeccionó un ciclón de cartón colocándolo dentro de la aspiradora, posteriormente y con mucho temor la puso en marcha y fue en ese preciso momento citando sus propias palabras, cuando dijo: "Soy el único hombre del mundo con una aspiradora

sin bolsa", casi por accidente había terminado con el lucrativo mercado de las bolsas de aspiradora, vigente en el mercado desde hacía más de 70 años.

El lunes continuamos.

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