Román Abramóvich - 1a parte. Román Abramóvich nació en Sarátov, Rusia, el 24 de octubre de 1966. Desde muy pequeño debió enfrentarse a una vida difícil, ya que cuando sólo había cumplido el año y medio perdió a su madre, intérprete de música, y con sólo 4 años falleció su padre, que era obrero de la construcción; su infancia no fue fácil. Debido a la tragedia familiar, fue criado por su abuela Tatiana, quien residía en la ciudad de Ujtá, en la región del Komi, al norte de Rusia, donde Román pasó su infancia y parte de su adolescencia, hasta que a los 18 años decidió trasladarse a Moscú para seguir sus estudios superiores.
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Abramóvich estudió en el Instituto Gubkin de Petróleo y Gas, en Moscú, en los años 80. Nadie sabe exactamente qué estudió, pero lo que sí se sabe es que usó a pleno sus contactos en su ciudad natal y su objetivo fue explotar las leyes que regían durante la transición de Gorbachov a Yeltsin para hacerse rápidamente de una gran fortuna.
Román Abramóvich sirvió brevemente en el Ejército soviético durante el año 1985, tras lo cual pasó a trabajar en una fábrica local. En 1987 contrajo matrimonio; la pareja, como regalo, percibe una suma de dinero importante en dólares, cifra que invierte en una serie de propiedades. A través de varios movimientos financieros, consigue finalmente duplicar y hasta triplicar las ganancias, instala una cooperativa, con un negocio de ventas de repuestos de automóviles como beneficiario, de la cual obtiene los intereses de la cooperativa y las ganancias, tras lo que vende el negocio y con varios inversionistas establece una fábrica de juguetes de plástico.
Debido al sistema socialista que regía en la URSS, cualquier iniciativa privada en el país era ilícita, por lo cual todos los negocios y movimientos de Abramóvich en esos años podrían ser considerados parte de mercados extraoficiales.
Con la llegada de la Perestroika, y la reforma económica interna de la Unión Soviética, Abramóvich legitima todos sus negocios y procede a diversificarse en varios sectores, introduciéndose en la industria petrolera como inversor, y de esa manera, para inicios de la década de los noventa, posee un gran capital con el que comienza a realizar sus proyectos.
A lo largo de los 90, Abramóvich logra establecer y liquidar en total 20 compañías, que le permiten ganancias notables y de 1992 a 1995 se dedica a fundar y dirigir cinco empresas que se encargan de la reventa de productos, la comercialización y producción de bienes de consumo. Mañana continuamos.
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