David Green - 2a parte. Era una propiedad de 140 acres, a media hora en auto del santuario principal de Saddleback y una oportunidad extraordinaria. La visitó, le gustó, pagó 22 millones de dólares y ahora Saddleback tiene un nuevo centro de retiro.
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La Universidad Oral Roberts, atravesaba un escándalo de desfalco que había vaciado los cofres de la universidad y estaba a semanas de tener que cerrar sus puertas. "Lo sentimos mucho por los alumnos. Sentimos que el Señor nos estaba guiando para hacer algo" , dijo Green. Lo que hicieron fue entregar más de 70 millones de dólares en efectivo, y ese fue sólo "un adelanto", dijo, entre suspiros. Sigue firmando cheques, y no sólo cheques en blanco. La junta de regentes de la Universidad Oral Roberts tuvo que acceder a implementar un estricto plan de recuperación supervisado por los Green, y asumieron a Mart como nuevo presidente.
La religión como guía
La historia de los Green como grandes donadores se remonta a un período difícil en los '80, cuando dejaron que la deuda de Hobby Lobby saliera de control. Los bancos amenazaban con cerrar sus tiendas "Nos convertimos en esclavos de nuestros prestamistas", dijo Steve a su padre, citando Proverbios 22:7. Tomó años para que salieran de sus problemas, pero hoy, dice Green, Hobby Lobby no tiene deuda a largo plazo y tiene un flujo de efectivo constante con una fortaleza que es visible. Gran parte de ésto se debe a la expansión del combustible.
En 2010, sin importar las terribles condiciones económicas, Hobby Lobby abrió 26 tiendas nuevas, sin tener que pedir dinero prestado. Una porción se dirige a otras inversiones, como bienes raíces en Costa Rica, gas natural en Pensilvania y una planta de procesamiento de patatas dulces de ConAgra en Arkansas. Una gran porción se dirige a caridades cristianas. "En Asia hemos podido llevar el Evangelio a 300 millones de viviendas", manifiesta Green. Y con Asia quiere decir China, donde se originan muchas de las ventas de Hobby Lobby.
Cuando los Green cerraron el acuerdo del campus North-field, en 2011, los dueños anteriores se habían cansado de gastar millones de dólares en mantenimiento anual, y el precio había caído mucho.
Compraron el centro del campus: 48 edificios y 217 acres, por 10.000 dólares. Gastaron 6 millones de dólares en renovaciones, según los cálculos de Green y la Universidad CS Lewis dió la bienvenida a su primera generación en septiembre de 2012. Mañana continuamos.
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