19 de septiembre 2018 - 00:00

Cupones bursátiles

John H. Slade - 2a parte - En 1940 John Slade demostró tener un excelente timing en el negocio. La parte ejecutiva de la empresa lo designó para que tomara las riendas del segmento de arbitraje de Bear Stearns. En paralelo sirvió en el ejército de Estados Unidos durante la guerra; sus deberes incluyeron interrogatorios a prisioneros de guerra alemanes en el frente. Fue galardonado con una estrella de bronce por su servicio.

Después de la guerra se quedó en Europa para abrir filiales de la casa de inversiones. Compró papeles alemanes cuando nadie daba nada por ellos, y ganó mucho dinero.

En el deporte

De vuelta en Estados Unidos en 1948, a los 40 años, compitió en los Juegos Olímpicos como el portero de la selección de hockey. Aunque el equipo perdió todos sus partidos y fue eliminado tempranamente, Slade confesaba a menudo que jugar en esa selección fue uno de los eventos mas importantes de su vida.

En 1951 se convirtió en socio de la firma Bear Stearn. Se levantaba todos los dias a las 5,45 y pedaleaba 20 minutos y como es normal con los apasionados de la Bolsa, mientras se afanaba en la bicicleta, seguía las noticias financieras en la televisión.

En 1985 fue nombrado vicepresidente ejecutivo y director de la empresa Bear Stearn cuando se hizo pública.

Durante medio siglo, Slade publicó "John Speaking" (John hablando) un boletín redactado por el que primero fue distribuido por télex y, en los últimos años, por fax y correo electrónico.

Hasta poco antes antes de su fallecimiento, continuó trabajando en Bear Stearns, sentado en medio del resto de los empleados, en el piso que ocupaba la compañía.

"Para mí, es un deporte," dijo a NBC News en el 2000. "Compito con el mercado. Doy mis opiniones y luego averigüo si el mercado o yo estabamos en lo correcto".

Murió en 2005 a los 97 años y todavía trabajaba con el mismo entusiasmo de los primeros tiempos cuando arribo a los mercados bursátiles.

Su filosofía de vida fue: trabaja duro. El éxito es 80 por ciento de suerte, 10 por ciento de diligencia y 10 por ciento de talento. Se honesto y leal a los demás. Y nosotros le agregaríamos una frase que le cabe como anillo al dedo si analizamos su actuación en los mercados y la pasión que puso en ellos que le fue retribuida: "Bolsa nada te debo ni me debes, Bolsa estamos en paz"