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Cupones bursátiles
Todo esto alcanzó y sobró para que un enjambre de ahorristas e inversores la elevaran al podio de los ganadores en Wall Street, y muy pronto su fama se extendió a nivel global ganándose el apodo de "Cassandra de Wall Street". Pero como es bastante probable con las idas y vueltas de la Bolsa, todo lo que sube, en algun momento baja. Y en esta oportunidad fue un desastre.
Y precisamente es lo que sucedió con la fama de Garzarelli en 1996, cuando la experta Cassandra hizo resonar los tambores aconsejando a sus admiradores, seguidores y clientes bajarse del "trencito de la alegría" porque se produciría una hecatombe .
Se incendió hasta los huesos la infortunada, ya que la Bolsa vivió por aquel entonces uno de los booms más espectaculares que se recuerden en Wall Street.
A partir de ese momento, Garzarelli cayó en el olvido, se retiró un tiempo e hizo una pausa en sus actividades. Poco tiempo despues, la analista regresó al mundo bursátil creando su propia empresa, Garzarelli Capital Inc. dedicada a la administración de capitales con la que sigue hasta la fecha. Hasta el año pasado Garzarelli administraba unos 1.000 millones de dolares de clientes que aún confian en su talento para multiplicar el dinero que invierten.
Por ahora no tuvo ninguna otra premonición que se conozca o tal vez no quiera tenerla por las dudas.


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