3 de agosto 2016 - 00:00

DAIA pide reabrir caso Nisman y busca arrinconar a Rafecas

Consideró nueva prueba una escucha realizada a Timerman y el fallo de Casación por inconstitucionalidad del Memorando con Irán. Bonadio aceptó a dos familiares en causa “llave” contra el excanciller.

Daniel Rafecas
Daniel Rafecas
La DAIA comenzó la ofensiva para intentar la reapertura de la denuncia presentada por el fallecido fiscal Alberto Nisman por presunto encubrimiento a los acusados iraníes por el atentado a la AMIA. En una anunciada presentación ante el juez federal Daniel Rafecas, la dirigencia comunitaria esgrimió que pedía ser tomada como querellante en el expediente y solicitó que el magistrado revise su decisión de desestimar la denuncia por inexistencia de delito. En su estrategia, argumentó que existieron hechos nuevos desde esa resolución hasta ahora: el vuelo que tomó una causa conexa que se apoya en una escucha telefónica -cuyo origen aún se desconoce- donde el excanciller Héctor Timerman admite que Irán fue el responsable de la voladura, y la decisión de declarar inconstitucional el Memorando de Entendimiento. El objetivo es arrinconar a Rafecas.

En paralelo, el juez Claudio Bonadio aceptó como querellantes a dos familiares de víctimas del atentado, Luis Czyzewski y Mario Averbuch, que se habían presentado el lunes contra Timerman y la expresidente Cristina de Kirchner por traición a la Patria y encubrimiento. Esa es la llave que 24 horas después utilizó la DAIA a través de su titular, Ariel Cohen Sabban, para pedir la reapertura, al argumentar que podría utilizarse ese expediente como "prueba nueva", lo que jurídicamente se requiere para "desarchivar" una causa cerrada. La movida traslada a Rafecas una disyuntiva: aceptar el acceso como parte damnificada o negárselo, en base a que no podría haber parte damnificada de un expediente sin delito. Y que lo supuestamente nuevo (incluyendo que la Cámara de Casación sepultó la constitucionalidad del acuerdo) no reviste entidad como para ser datos que corroboren el delito de encubrimiento a los iraníes. En este tipo de delitos, debe analizarse cuál fue la contraprestación para garantizar la impunidad de los supuestos beneficiarios de la maniobra.

La fundamentación de la DAIA se remitió "a los hechos descriptos por el Dr. Nisman en la denuncia que diera origen a las presentes actuaciones y ratificada por el fiscal Pollicita quien habilitó la jurisdicción a través del pertinente requerimiento fiscal de instrucción" en 2015. "Han aparecido nuevos elementos no valorados anteriormente, por lo que la presente causa debe reabrirse, reactivarse y continuar su trámite", exhortaron en el escrito de 16 carillas. Allí consideraron "fundamental" la escucha entre Guillermo Borger (AMIA) y Timerman, como disparador de un presunto antecedente para avanzar con el Memorando pese a que sabía que los responsables habían sido iraníes, lo que, cristalizaría el encubrimiento. Hace 22 años que se señala a Irán como responsable del ataque, en la investigación judicial.

La DAIA agregó que habiendo sido "validada" la escucha por la Sala II de la Cámara, podría ser incorporada como prueba adicional que modifique el status de lo dispuesto por Rafecas. En rigor, los camaristas rechazaron en mayo pasado invalidar toda la causa a pedido de Timerman, y aclararon que "la vía para canalizar el agravio sobre la grabación era pretendiendo su exclusión en el supuesto que se incorpore como prueba. Y que, para ello, había que conocer más sobre el modo de obtención de aquella, cosa todavía no realizada". Es decir, que podría ser invalidada en la causa de Bonadio en caso de que fuese incorporada, si no se conoce si fue obtenida de manera legal. La escucha es el sostén principal de la acusación por traición a la Patria que busca emular parte de lo que, en su momento, fue el eje planteado por Nisman.

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