Cuando los humanos éramos pocos sobre la faz de la tierra, las tribus se conocían entre sí y dentro de cada tribu todos hablaban con todos y sabían qué posesión era de cada uno, con lo cual los intercambios podían realizarse en completa confianza y sin costo. Al aumentar el número de personas se fue haciendo cada vez más difícil conocer a los demás y saber que le pertenecía a quien. Aparecieron entonces los intermediarios, dando un aval de seguridad a las transacciones, al conocer o hacerse responsables de las partes, cobrando por ello una comisión. Con el tiempo y el crecimiento de los estados algunos de estos intermediarios fueron consiguiendo un aval que les garantizara el monopolio en sus actividades, apareciendo así los colegios profesionales, gremios, escribanos, distintos registros del estado, correos, radio y TV, bancos, etc., y las Bolsas o mercados de valores. Bajo un primer modelo, estos monopolios tendían a la centralización, derivando en abusos frente a las partes -costos elevados- y un peligroso nivel de riesgo -con cualquier problema del intermediario central, caía todo el sistema-. Esto fue solucionado incrementado el poder regulatorio del Estado -aumentando los costos totales y la ineficiencia del sistema- y/o descentralizando el monopolio para que existieran distintos focos o nodos, lo que disminuía el peligro de un quiebre total del sistema y hasta cierto punto también, de los costos de transacción por la competencia entre los nodos. Este fue más o menos el panorama histórico para el mercado bursátil, hasta que con la llegada de internet esto comenzó a cambiar (mañana seguimos). Pasando al mercado -por demoras en el sistema informativo ajenas a nosotros, ayer consigamos erróneamente los datos de cierre del mercado; pedimos disculpas a los lectores- la segunda rueda de la semana vio un achique del volumen negociado en acciones de casi 25% a $377,9 millones, a pesar de lo cual la cartera teórica cerró 0,33% arriba en 20.994,8 puntos, marcando un nuevo máximo histórico (a los 10 minutos de iniciarse las operaciones alcanzaba a ganar 0,60%). Si bien Pampa Energía (0%) fue el papel que más concentró la atención de los inversores con $46,4 millones, seguida de YPF (+0,51%) con $32,8 millones y Petrobras Brasil (-2,1%) en tercer lugar con $30,9 millones, los responsables de la suba fueron Siderar (2,22%), Aluar (+2,64%), TGS (+3,92%) y Edenor (+3,07%) en ese orden. Estrellas de la jornada, Camuzzi (+7.08%), IRSA Propiedades (+6.17%) y Boldt (+5.36%), en tanto Longvie (-5.39%), Ferrum (-4.7%) y Colorín (-4.31%) fueron las estrelladas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario