- ámbito
- Edición Impresa
De eso no se habla

Lo más dramático fue pa-ra uno de los vecinos cuyos representantes recibieron muchas voces de aliento y felicitaciones, pero por algún motivo ninguna propuesta para asociarse o imitar la reforma de su mercado de capitales de evidente tinte fascista. Lo más ridículo sin embargo fue lo del Bovespa, la mayor del grupo y la séptima Bolsa más grande del mundo, cuya principal reacción a la depresión ha sido matar al mensajero, anunciando el cambio de su índice testigo (en 1968 se escogió contrapesarlo por el volumen operado, a sabiendas que se "inflaban" artificialmente los rendimientos, como ocurre con el Merval que debería seguir los mismos pasos). Pero nada servirá porque cuando los dirigentes de los mercados van a contramano de los intereses de la gente, el único futuro es la decadencia. Tras cuatro semanas en baja el Dow ganó un 0,76 por ciento en la última a pesar de ceder el 0,1 por ciento a 14.922,5 el viernes. Nada demasiado distinto.


Dejá tu comentario