3 de enero 2013 - 00:00

De la agonía a la gloria

De la agonía a la gloria
Pocas veces se pudo visualizar, salvo en las películas donde el protagonista desactiva la bomba: cuando apenas faltan segundos en la cuenta regresiva del reloj.

Esto fue en la vida real, la de los mercados, que hasta el punto límite de llegar a una decisión sobre el «parche fiscal»: seguramente, acumulaban órdenes del flanco de la oferta para hacer una primera rueda nefasta, en el Norte y para el mundo, que -como mínimo- arrojara un saldo negativo de varios puntos porcentuales. Pero, cuando el reloj estaba por dar las «12» fatales un republicano levantó la mano y detuvo la aguja. Por lógica, las órdenes cambiaron de vereda, de inmediato se tendió la mesa de los mercados y dispuestos a pasar del llanto a la risa. A partir de ello, era una rueda «cantada», muy fácil para saber el final, de ésas donde el operador sabe que es cuestión de poner y cobrar (inclusive, dentro del mismo día). El Dow Jones trepó hasta un 2,35%, todos los de Europa tomaron el acuerdo precario como si fuera para ellos y hasta festejaron por encima del protagonista. Bovespa se situó en la misma franja, con un 2,62%, dejando al Merval mostrar las garras ante una presa fácil.

Y lo imaginado se hizo realidad, con el índice local llegando a una cumbre del 3,45 por ciento de incremento: para merodear los «3.000» puntos y quedando con «2.952» unidades. Total de «65» alzas, por sólo «3» plazas en baja, con varias de las líderes que se movieron entre un 5% y casi el 6% (Aluar, Macro, Comercial y TECO). No resultó necesario colocar mucho fuego en la caldera, ante una oferta que -obviamente- se negó a estrenar partidas en cantidad. No se llegó a los $ 52 millones de efectivo, quedando un potencial de demanda sin poder derramarse y a la espera de lo que suceda ahora. Rueda impulsiva, pendiente de bajar a terreno más racional. La Bolsa, cañita voladora.

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