17 de junio 2009 - 00:00

De Narváez volvió al Senado (sin Cobos)

Julio Cobos sentó ayer en su despacho del Senado a su candidato bonaerense, Mario Barbieri. El vice eludió a Francisco de Narváez, quien ayer volvió al Congreso.
Julio Cobos sentó ayer en su despacho del Senado a su candidato bonaerense, Mario Barbieri. El vice eludió a Francisco de Narváez, quien ayer volvió al Congreso.
Luego de la polémica por su foto junto al candidato de Unión-PRO, Francisco de Narváez, Julio Cobos recibió ayer por la tarde en su despacho del Senado a su postulante en la provincia de Buenos Aires por el Acuerdo Cívico y Social (ACyS), el radical Mario Barbieri, con quien también posó para una instantánea.

Junto Barbieri, el intendente de San Pedro que presentó su renuncia para no ser testimonial, asistió al despacho del vicepresidente el candidato a primer concejal por esa ciudad, Sergio Rosa, para analizar la marcha de la campaña en ese distrito con vistas a las elecciones legislativas del 28.

«Él nos deseó lo mejor para las elecciones e instó a que nos preocupemos mucho por San Pedro porque lo considera un distrito muy importante desde el punto de vista productivo y social», señaló Barbieri al término de la reunión. Hoy, la foto de campaña de Cobos se podría repetir, pero esta vez junto a Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín para sepultar así definitivamente el escándalo que se originó por la visita de De Narváez al despacho vicepresidencial del Senado.

Críticas

Tras las críticas a coro de Elisa Carrió y del jefe de la UCR, Gerardo Morales, ayer Cobos evitó mostrarse junto a De Narváez quien visitó el Senado para participar de una conferencia de campaña donde exponen todos los candidatos.

Aunque estaba en su despacho, Cobos eludió la presencia de De Narváez quien se lanzó en busca del llamado voto «útil opositor» al señalar que existe una «polarización» con Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires, en detrimento de la lista del Acuerdo Cívico y Social que encabeza Stolbizer.

De Narváez dijo que en el territorio bonaerense los electores lo ven como la herramienta para canalizar «un voto castigo» contra el ex presidente, a quien desafió a mantener un debate en torno de sus respectivas propuestas.

La estrategia de De Narváez es la que utilizó Elisa Carrió en las elecciones presidenciales de 2007 cuando señaló que no tenía sentido votar por Roberto Lavagna, porque ella era la única con posibilidades de derrotar a Cristina de Kirchner.

Durante su conferencia en el Senado, el empresario remarcó que actualmente están parejos en las encuestas con el oficialismo, pero indicó que entre los indecisos hay una mayor predisposición a votarlo a él. Además pronosticó que Kirchner se encamina a «una derrota segura», ya que en Buenos Aires recibirá un «voto castigo» de la ciudadanía «por el daño que ha hecho al país», y sostuvo que a nivel nacional el oficialismo no recibirá más del 30 por ciento.

«El kirchnerismo no superará el 30% de los votos, y claramente ya perdió la elección y la mayoría en el Congreso», aseveró el candidato de Unión-PRO, quien consideró que el ex mandatario debería renunciar a la conducción del justicialismo y convocar a internas abiertas.

Desprestigio

Por otra parte, afirmó ser objeto de una «campaña de desprestigio», y dijo que no tiene dudas de que «en su origen está la persona de Néstor Kirchner», en relación con las imputaciones que lo vinculan al caso de tráfico de efedrina .

Por otra parte, De Narváez insistió en su advertencia de que luego de los comicios el oficialismo podría «ir por los bancos y los medios», si bien admitió que se trata de una «impresión» suya, y no de una información concreta.

Al respecto, explicó que actualmente hay un déficit fiscal «enmascarado», y que no ve en el Gobierno «voluntad de reducir el gasto», por lo que a su juicio podría «imponer deuda sobre los depósitos» en los bancos, en una especie de plan Bonex implementado a comienzos del Gobierno de Carlos Menem.

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