Santander, España - La mejora en la economía argentina a corto plazo sólo estaría sujeta a «que Estados Unidos resuelva su problema previamente». Claro que este pronóstico de algunos economistas en Europa debería incluir, además, que los avatares de la política interna no jueguen en contra de los vientos a favor que tiene América Latina para empezar a recomponerse de la crisis en 2010. Al menos la visión del director de Estrategia para América Latina del Grupo Santander es que todo está lanzado para que los países de la región comiencen a despegar. Asegura José Juan Ruiz que «lo peor ya pasó», y agrega esa visión alentadora explicando que además «a los países emergentes les irá mejor que a los desarrollados».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El diálogo con el economista y ex funcionario del Gobierno español fue en la previa de un seminario que comienza hoy en esta ciudad, organizado por el grupo Santander con el tema central «América Latina: todos contra la crisis». «El primer trimestre de este año ha sido terrible y la recomposición, de todos modos, no le devolvería al mundo su estado de 2008, pero va a estar mejor en 2010», dijo. En general, comparó Ruiz, se pasaría de terapia intensiva a cuidados intermedios. Estas fueron sus principales afirmaciones:
En un contexto de economías que se contraen donde sólo crecen Corea, Indonesia y China, se deberían seguir atentamente algunas cuestiones que garantizarían la salida de la crisis a los latinoamericanos, con las particularidades que tiene cada nación.
En primer lugar, la receta aconseja que no desaparezcan medidas de estímulo y que son determinantes los índices de confianza mundiales, que en Estados Unidos se están recuperando desde diciembre y en Europa desde abril pasado. Hemos llegado al fondo de la situación.
La semana pasada se registraron los índices más bajos desde que comenzó la crisis de tolerancia al riesgo, la desconfianza que los bancos mantenían entre sí para cerrar operaciones por temor a activos tóxicos, en una curva que trepó a 600 y cae ahora a 85. Así la tolerancia al riesgo nos permite estar en las pantallas de los operadores y ser protagonistas de los mercados.
Es inédito que América Latina haya reaccionado diferente a otras oportunidades. Hizo lo que hicieron todos, ajustando su capacidad de gasto, bajó su tasa de consumo privado, de importaciones y se ajusta a velocidad diferente que en el pasado. La crisis tradicional era que se tenía un freno de la entrada de capital, deterioro fortísimo de la cuenta corriente, no se prestaba, el tipo de cambio se tenía que depreciar, subía la inflación y aumentaba el déficit fiscal y se entraba el ajuste. En esta situación se ha producido una caída de la inflación y el tipo de cambio ha sido capaz de amortiguar el shock. Esta caída de la inflación permitió dos cosas inéditas en el continente: que los bancos centrales por primera vez hicieron política monetaria contracíclica e inyectaron liquidez al sistema.
Lo que América Latina necesita es que el mundo le preste el 1,4% del PBI, cuando históricamente era el 4%. Se agrega que el continente acumuló reservas 3 veces superiores a las que tuvo en la crisis del 97-98, de u$s 443 mil millones.
La Argentina tiene oportunidades de añadir valor y crear empleo, que a la gente no se le está diciendo que hay que volver al Fondo o privatizar, se está diciendo que la región tiene oportunidad de recuperarse. Pero que antes debe salir EE.UU., porque cada uno de sus estados tiene el PBI de un país, como Francia es California en términos de PBI, o el Brasil superpotente es el estado de Nueva York. La sensación de que el mundo depende de Estados Unidos a veces se nos va, pero nadie puede salir de la recesión si no lo hace primero Estados Unidos.
Dejá tu comentario