19 de mayo 2009 - 00:00

Debate (a los puños) por el Colón en la Legislatura

Pedro Pablo García Caffi
Pedro Pablo García Caffi
Las turbulencias persiguen al Teatro Colón: ayer, la segunda ausencia consecutiva de su director, Pedro Pablo García Caffi, a la Legislatura de la Ciudad, donde está citado para continuar con su frustrada primera exposición, derivó en un confuso episodio de violencia a las mismas puertas de la institución. García Caffi, quien debió retirarse abucheado en su primera comparecencia (cuando dijo que «el Colón debe ser un teatro de producción y no un seguro de empleados públicos ni para apilar gente en los pasillos»), se disculpó ayer en una carta que envió al diputado Diego Santilli, vicepresidente 1ro. de la Legislatura. Los motivos, según se juzgó, eran atendibles: hoy comienza, en el teatro Coliseo, la minitemporada lírica del Colón con «Juana de Arco en la hoguera»; en la carta, agregó que «es mi intención concurrir a dicho cuerpo en una fecha a convenir».

Enterada de la ausencia con aviso, la presidenta de la Comisión de Cultura, Inés Urdapilleta (FPV), decidió levantar la reunión. «Sin embargo», dijo ayer a este diario, «se habían reunido unos treinta trabajadores del teatro que esperaban a García Caffi. Yo les ratifiqué que no habría reunión y que, si querían hablar conmigo, podía hacerlo una pequeña comisión a la que invité a mi despacho. Pero no vinieron. En ese momento, el diputado Oscar Moscariello (PRO) estaba a las puertas hablando con ellos, lo cual me sorprendió. Creo que no es ése el lugar para hacerlo». El legislador Moscariello, pese a su pertenencia al oficialismo, se había manifestado en contra de muchas de las manifestaciones de García Caffi en la primera reunión, y se supone que ayer trataba de «contemporizar» con ellos. A partir de ese momento, las versiones difieren según la campana que se oiga. Al cónclave callejero se sumó el asesor de prensa de Moscariello, Roberto Reif, quien sostuvo ante este diario que unos minutos después apareció la diputada Patricia Walsh (IU), quien intentó interrumpir el diálogo entre su jefe y los trabajadores.

Siempre según Reif, él intentó frenar tal interrupción «conteniéndola», y entonces se interpuso el secretario parlamentario de Walsh, Luciano Bovcon, y se fueron a las manos. En la confusión, cayó al suelo un trabajador del Colón, Enrique Augusto Pérez (técnico de efectos especiales del Colón, de 72 años), que se hirió la cabeza sobre la vereda.

La versión que recogió este diario de Bovcon difiere mucho: «Con la diputada Walsh estábamos conversando con los trabajadores y de golpe apareció una persona que no identificamos, y que luego supimos era Reif, que empezó a provocar a los trabajadores. Les decía que cuando él se había quedado sin trabajo leía los clasificados del diario y no se ponía a llorar. Fue muy desagradable. Cuando intervino Patricia él la empujó, y a mí, que me puse en el medio para protegerla, me aferró por el cuello. Cuando vio que tenía a todos en contra salió corriendo, empujó a Pérez que cayó al suelo y se hirió, y se metió en la Legislatura. Después también supimos que Reif había bajado muy alterado porque había discutido fuerte con la diputada Gabriela Alegre. El trabajador herido hizo la denuncia en la comisaría segunda por 'lesiones e incidentes', aunque no contra Reif, pero con Patricia Walsh nosotros la hicimos con nombre y apellido en la misma comisaría».

Dejá tu comentario