25 de enero 2013 - 01:06

Debuta cumbre en Chile con "choque de civilizaciones"

• Ya se cruzan 41 mandatarios de Europa, Latinoamérica y el Caribe

Debuta cumbre en Chile con choque de civilizaciones
Con la primera cumbre CELAC-UE, la hasta ayer tranquila, ordenada y previsible Santiago de Chile se va transformando en una Babel que hasta los más optimistas creen que no podrá ser contenida por los 5000 carabineros destinados a controlar tanto el tránsito como la seguridad de las más de 41 delegaciones que asistirán al cónclave de cuatro días.

Mejor dicho, los dos cónclaves: porque la reunión de los representantes de la Unión Europea con los latinoamericanos y caribeños de la CELAC (el club de toda la región con excepción de EE.UU. y Canadá) ocupará la agenda -y la ciudad- desde hoy por la tarde hasta el mediodía del domingo, ya que a partir de la tarde de ese día hasta el lunes por la mañana, será la CELAC a secas, sin los europeos, la encargada de llevar la batuta organizativa.

Enjambres

El Gobierno de Sebastián Piñera, mientras tanto, trata de resolver los enjambres logísticos que le depara esta megacumbre. No es para menos: desde la alemana Angela Merkel, el español Mariano Rajoy, hasta el cubano Raúl Castro, entre los más «taquilleros» de los 41 mandatarios que han prometido estar presentes. Pero también una masa crítica de 900 empresarios de ambos continentes, entre los que se destacan los latinoamericanos, como el mexicano Carlos Slim, el brasileño Eixe Batista o el local Andronico Luksic (muchos de los europeos todavía están cerrando las valijas en la cumbre económica de Davos, Suiza). Y no es todo: hay 1200 periodistas acreditados para cubrirla.

Sin embargo y a pesar de ser ésta la primera vez que se buscará aunar los criterios de los latinoamericanos y caribeños con los europeos, no todo arranca en armonía en esta megacumbre. Y eso salta a simple vista: ya se sabe que los de la UE han acordado un documento declarativo de 8 páginas. Y que parece los europeos dicen será de 8 páginas y punto. Mientras tanto, entre los 33 países de la CELAC todavía hay varios capítulos en discusión para la declaración final y, según dijeron a Ámbito Financiero al caer la tarde de ayer, ya sobrepasaba las 50 páginas.

Esas diferencias de estilo también se verán reflejadas en las «colaterales». Porque mientras que los europeos vienen a cerrar y acordar en medio ambiente, empleo y pequeña y mediana empresa (además del gran «issue» de fondo, que es el comercial entre bloques), los latinoamericanos ya comenzaron a sacar sus trapitos al sol. Como fue la protesta formal con manifestación ante las puertas de la embajada de Cuba que la UDI (uno de los partidos de la alianza piñerista) hizo, pidiéndole al Gobierno de Raúl Castro que colabore con la investigación del crimen del exsenador Jaime Guzmán (el mismo que se le imputa al chileno Sergio Apablaza, residente en Argentina y a cuya extradición el Gobierno de Cristina de Kirchner se ha negado hasta ahora). Esas protestas anti-cubanas molestaron y no es para menos: Raúl Castro es el próximo presidente de la CELAC, y recibirá de manos de Piñera la pro-tempore el lunes.

Evo

Mientras tanto, y como es de rigor, hay una contra-cumbre. Es la de los Pueblos Originarios, organizada en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile por la Central Unica de Trabajadores (CUT) chilena, la Asociación de Empleados Fiscales y varias ONG europeas. El «hit» de esa «contra» será el discurso de Evo Morales, aunque se sabe que el boliviano se guardará algunos cartuchos para insistir en un reclamo que brota en tirria a todos los chilenos: la salida al mar a través del norte del país.

Algo en esa línea (de sal en las heridas) también se espera de parte de Argentina, que ya tiene redactada una cláusula sobre Malvinas para el documento final de la CELAC. No se descarta tampoco que se agreguen algunas líneas referidas a energía e infraestructura: así comentaban ayer en La Moneda después que desde la Casa Rosada se avisase que la presidente Kirchner desembarcaría en Santiago acompañada por varios ministros.



Enviada especial a Santiago, Chile

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