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Debuta ministra en España: “Cambia ritmo, no la línea”
José Luis Rodríguez Zapatero ayer junto a su carta fuerte contra la crisis, la nueva ministra Elena Salgado.
Además, dieron un primer gesto acorde con los momentos actuales de crisis al decidir no disfrutar las vacaciones de Semana Santa. «En la nueva etapa que abrimos, nos hemos comprometido a ser más eficaces y eso exige mayor esfuerzo de coordinación y de planificación», señaló al respecto la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega.
La profunda remodelación acometida por Zapatero llegó apenas un año después de revalidar su mandato al frente del Ejecutivo en las elecciones generales de marzo de 2008 y a dos meses de la celebración de las elecciones al Parlamento Europeo, el 7 de junio, que serán la primera gran prueba para medir su desgaste por la crisis.
También se creó una nueva vicepresidencia, asignada a Manuel Chaves, veterano e influyente dirigente socialista que estuvo al frente del Gobierno regional de Andalucía en los últimos 19 años. Ahora coordinará la política del Gobierno central con las 17 Comunidades Autónomas que forman el Estado español. Las relaciones del Gobierno central con las autoridades autonómicas, que tienen transferidas muchas competencias de Gobierno, son complejas y en muchos casos tensas y muy delicadas, por lo que se da gran importancia política el nombramiento de Chaves cuando está pendiente determinar un nuevo modelo de reparto de financiación entre las regiones.
La llegada al Ministerio de Economía y Hacienda de Elena Salgado, ocurre tras la despedida de Pedro Solbes, víctima de la crisis económica tras una primera legislatura de Zapatero con buenos resultados económicos. Solbes transfirió la responsabilidad de atajar la crisis a Salgado, que asume ese reto tras haber desempeñado anteriormente las carteras de Sanidad y Administraciones Públicas, y otras responsabilidades en el sector público y privado. La elección de Salgado, una dirigente vinculada al ex presidente Felipe González, responde a razones de «eficacia en la gestión y su amplia visión», según lo indicó Zapatero. En su primer discurso tras recibir la cartera de Economía y Hacienda, Salgado prometió hacer todos los esfuerzos para «retomar cuanto antes la senda del crecimiento económico» y dijo que se concentrará especialmente en combatir el desempleo, que se encamina en España hacia los cuatro millones de personas, más de un millón sólo en el último año. La nueva funcionaria aseguró que pondrá «su más inmediata atención» en favorecer la creación de empleo y anunció su intención de reunirse la próxima semana con empresarios y sindicatos, a quienes pidió «aliarse» con el Gobierno frente a la crisis.
El Banco de España alertó en sus últimas previsiones de que la economía española caerá el 3% este año y de que la tasa de desempleo llegará al 17,1%, y al 19,4% en 2010, por encima de las previsiones del Gobierno (15,9%).
Según la vicepresidenta primera, la creación de empleo «será la piedra angular de la política económica» del nuevo Gobierno español. De la Vega explicó también que los cambios realizados por Zapatero no suponen que sea necesario acometer un giro en la lucha contra la crisis, ya que se va «en la dirección correcta» y «no se trata de cambiar de línea, sino de ritmo». En la composición del nuevo Gobierno destaca el perfil más político de alguno de los ministros, que en el caso de Chaves y del nuevo responsable de Fomento, José Blanco, pertenecen a la cúpula del gubernamental Partido Socialista.
Agencias ANSA y EFE


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