- ámbito
- Edición Impresa
Decomisaron 92 kilos de chacinados
La persona que vendía los productos no pudo certificar su habilitación sanitaria, ni la del vehículo que utilizaba, que no tenía cámara de frío, lo que implica un serio riesgo para la salud de quien los consumiera.
«Los salames, quesos y bondiolas no tenían certificado sanitario y la temperatura en la que se encontraron superaban los 25 grados, lo que implica que seguramente se haya producido una importante proliferación de bacterias poniendo en riesgo la salud pública», remarcó un inspector que participó del operativo.
Con estas acciones se combate, entre otras cosas, la triquinosis, enfermedad transmitida por la ingesta de carne de cerdo cruda o mal cocida, contaminada con el parásito Trichinella spiralis.


Dejá tu comentario