El PRO comenzó a procesar ayer a través de voceros algunas de las líneas que se discutieron en el retiro. El gasto sin control, en el centro de la escena.
Voceros. Mauricio Macri y Marcos Peña encabezaron el encuentro de todo el gabinete y funcionarios en Chapadmalal. Ayer, algunos ministros y Gabriela Michetti comenzaron a dar otras explicaciones.
El Gobierno procesó ayer en múltiples comentarios el saldo que dejó el retiro del fin de semana en Chapadmalal. Fuera de la mayor o menor utilidad que tuvo ese encuentro para el Gobierno, la modalidad elegida tampoco es una marca registrada del PRO que otros partidos no hayan intentado. Es cierto, que reunir a un gabinete entero y hacerle compartir bungallows y hasta baños puede ayudar a ese efecto catártico que suena a modernidad gubernamental tan propio de la imagen que busca el macrismo, pero también los radicales hicieron retiros parecidos en el pasado cercado (uno en Oper Door con intendentes para lanzar la candidadura de Ernesto Sanz, por ejemplo) y los peronistas de todos los colores, muy adeptos en otros tiempos a encerrar dirigentes a la hora de tomar decisiones.
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De esas discusiones sin celulares en Chapadmalal salieron algunas precisiones interesantes que puede dividirse de acuerdo al vocero que se encargó de divulgarlas.
Jorge Triaca fue claro ayer en explicar uno de los reclamos del presidente a sus ministros, quizás lo mas útil de este encierro de fin de semana del Gobierno. "En la Argentina no estamos habituados a estas prácticas, pero da una dinámica de trabajo muy positiva", relató para justificar esa foto de viaje de fin de curso que los ministros y Macri se tomaron frente al mar.
Después profundizó en un diálogo con radios: "Uno de los planteos que hizo el Presidente fue el cuidado del déficit fiscal, sobre todo para el año que viene, entendiendo que éste fue un año de ordenamiento y con muchos sectores sociales endebles".
"Debemos encontrar en nuestro Ministerio los recursos que no impacten en la vida de los argentinos y ponerlos en servicio de ellos. La gente no es tonta y tiene en claro que estamos acá para cambiar la realidad argentina, pero no de un día para el otro", insistió el ministro de Trabajo.
Retiro espiritual
Gabriela Michetti también tuvo a cargo la tarea de explicar el retiro espiritual del macrismo. Por ejemplo con el blanqueo para familiares de funcionarios: "Si el espíritu de la ley es que no puedas blanquear lo que adquiriste siendo funcionario, sería casi inconstitucional que le niegues a un familiar la posibilidad de blanquearse: en ese sentido no está mal, me parece que es justo", dijo la vicepresidenta haciéndole un espléndido favor a Macri al enfrentar el tema ante la prensa.
"No es que se le va a permitir al familiar blanquear todo. Lo que se le va a permitir es que no se le afecten bienes adquiridos antes porque no entraría la cuestión de tu uso del privilegio de ser funcionario público", insistió. Pero puso sus límites: "No voy a decir lo que a mí me parece, estoy en este Gobierno y defiendo sus políticas", dijo en tono de obediencia partidaria, algo que obviamente no tiene Elisa Carrió.
"La salida de la crisis viene un poquito atrasada. Teníamos una expectativa de hacer las cosas más rápido. El Ministerio de Producción maneja inversiones por cerca de 28 mil millones de dólares, que estarán operativos el año próximo. Este año ha sido de avance en el camino de normalizar la Argentina", dijo.
"El Gobierno asume que hay crisis, pero pone los indicadores sobre la mesa, con lo cual la primera cosa importante es que si hay asunción del problema, hay solución", sentenció la vicepresidenta.
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