Defienden el blanqueo: “No durará para siempre”

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Optimista con el resultado de su exposición sobre la ley de blanqueo de capitales frente al GAFI (organismo internacional de lucha contra el lavado de dinero), el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, regresó ayer de París. Finalmente decidió no quedarse en la capital francesa, como estaba previsto, para participar hoy y mañana del plenario de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). En cambio, lo representarán allí Rosa Falduto (de la Unidad de Investigación Financiera), Alejandro Strega (delegado argentino ante el GAFI) y eventualmente Luis Ureta Sáenz Peña, el embajador en Francia.
Aníbal Fernández explicó, frente a los delegados de 33 países reunidos en el GAFI el lunes, los alcances de la ley de blanqueo de capitales que impulsa el Gobierno y que comenzará a regir en marzo. Habló durante 17 minutos solamente y luego se le formularon cuatro preguntas. Además de consultar sobre detalles técnicos de que la ley cumpla con las normas de Basilea (ya que los bancos serán los encargados de confirmar que los fondos blanqueados no provengan del narcotráfico), se preguntó si el Banco Nación participará del régimen y cuánto tiempo durará. Esta última pregunta fue la que tranquilizó al ministro ya que los comentarios en el auditorio señalaron que por tratarse de un período breve y no permanente de duración del programa, no debería presentarse un riesgo alto de que lleguen al país fondos derivados de actividades delictivas.
«El organismo evaluó correctamente los elementos de seguridad que ofrece la ley. Cuando uno llega a estos ámbitos, no viene a contar una ley que ya la conocen todos. Cuando terminé de explicar, las preguntas fueron simples, más bien fueron afirmaciones. Todo el mundo tenía en claro lo que Argentina estaba planteando», dijo el ministro.
El Gobierno temía que el entorno fuera más hostil que lo que finalmente fue. Sucede que el organismo había enviado una carta firmada por su presidente, Antonio Rodrigues, dirigida al ministro de Economía, Carlos Fernández, en la que indicaban algunos problemas técnicos que podría presentar la ley.
Aunque en la delegación argentina aseguran que fueron señalamientos técnicos que en el país se leyeron con un trasfondo político, el propio ministro prefirió presentarse personalmente ante el GAFI para evitar intermediarios y dudas.
«Tenían a un ministro ahí y además las condiciones inmejorables para poder llenarlo de preguntas de todas las dudas que pudieran tener y, sin embargo, previo a nosotros evaluaron a otro país y algunos de los miembros del GAFI usaban la ley argentina para fustigar la ley del otro país», explicó.
En estos momentos, no es la Argentina lo que preocupa a los organismos internacionales. Según comentó a este diario una fuente de la delegación, ayer se hizo hincapié que las zonas más riesgosas para los movimientos financieros de organizaciones terroristas está en los países árabes y no en Sudamérica.

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