Del Vaticano a la Argentina, furor por el turismo papal

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La elección del papa Francisco desató el furor de los 1.200 millones de católicos que viven en todo el planeta y puso a la Argentina en el centro de la atención mundial. Mientras recién comienza a estimarse la repercusión social, política y económica de lo que este hecho histórico significará para el país, en el plano turístico la cuestión parece ser bastante clara: la figura de nuevo sumo pontífice ha despertado el masivo interés de los católicos por conocer los lugares donde nació, creció, estudió y desarrolló su vida Francisco, que ya tiene su marca registrada como "El Papa del Fin del Mundo".

En este clima de furor ya han surgido los primeros "papa tours" en las ciudades de Buenos Aires y Córdoba. El Gobierno porteño ya ofrece tres recorridos temáticos y se encargó además de informar que prepara una nueva propuesta detallada para mostrar los sitios clave vinculados al papa Jorge Bergoglio y su vida en la capital argentina. A su vez, en la capital cordobesa han reestructurado las excursiones guiadas que se realizan a través de la histórica Manzana Jesuítica desarrollando toda la información que da cuenta de los sitios donde el jesuita Francisco transcurrió parte de su juventud.

Claro que si bien la Argentina comienza a atraer la atención de los papistas, el corazón del catolicismo está en la Ciudad del Vaticano, el pequeño Estado ubicado en el centro de Roma, Italia, donde se ubican la impactante Basílica de San Pedro y la famosa Plaza San Pedro. La llegada del nuevo papa revitaliza por estos días la imagen del Vaticano, que es de por sí uno de los sitios más visitados de la Tierra: recibe 15 millones de turistas por año. Amplificado por la nueva gestualidad y los aires de novedad de Francisco, se espera entonces un florecimiento de las visitas turísticas a la Santa Sede, que, por si fuera poco, es dueña de la máxima concentración de bienes artísticos del mundo, con la Capilla Sixtina como máximo exponente.

El círculo cierra finalmente en razón del momento en que se ha dado la asunción de Francisco, que ocurrió en los días previos a Semana Santa, uno de los momentos sagrados de la Iglesia Católica. Hoy, Jueves Santo, se desatará una multitudinaria celebración global, que tendrá los ojos puestos en el Vaticano y en las ceremonias oficiales que dirigirá Francisco.

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