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Demoliciones: nuevo revés para Macri
La suspensión judicial se originó a raíz de una acción de amparo iniciada por la asociación Basta de Demoler -la misma que pidió la interrupción de las obras de la línea H de subte-, con el objetivo de evitar la «destrucción y desguace» del edificio ubicado en la calle Mariscal Sucre 2265.
Frente al planteo de los demandantes, la magistrada decidió «ordenar al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires» que, «como medida precautelar, se abstenga de dictar acto administrativo alguno para efectuar la demolición del inmueble» en cuestión.
«En caso de que dicho acto administrativo haya sido dictado, ordénese al Gobierno de la Ciudad se abstenga de innovar en el estado del inmueble referido», agregó la disposición de la jueza Danas.
Irreparable
En el escrito presentado, Basta de Demoler pidió que se prohíba la demolición y se detenga el «vaciamiento» del edificio de Belgrano, así como que se impida el retiro de puertas, mármoles, arañas, bronces y otras «piezas importantes».
La asociación sostuvo en este punto que «la pérdida de este edificio resultaría un daño irreparable al patrimonio de la Ciudad de Buenos Aires y su demolición un acto violatorio del Código de Planeamiento Urbano».
La entidad destacó además que el edificio de Mariscal Sucre 2265 «forma parte del cuerpo patrimonial del arquitecto Francisco Terencio Gianotti, cuyos principales trabajos, como la Galería Güemes, la Confitería Del Molino y una veintena más de obras, integran el acervo arquitectónico de la Ciudad de Buenos Aires». Así, la decisión de la magistrada en lo Contencioso, Administrativo y Tributario de la Ciudad se suma a una extensa lista de medidas cautelares que, en la actualidad, impiden la destrucción de espacios públicos y edificios históricos porteños.


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