22 de febrero 2013 - 00:00

DEMORA SCIOLI DISCURSO A LA ESPERA DE CRISTINA

Daniel Scioli
Daniel Scioli
Sin diálogo con Cristina de Kirchner, con contactos esporádicos y evasivos con alguno de sus ministros y fricciones públicas con otros, Daniel Scioli decidió postergar 24 horas la apertura de la Asamblea Legislativa bonaerense a la espera del mensaje presidencial. Cristina de Kirchner dará su discurso, como es habitual, el 1 de marzo al mediodía. Scioli lo hará 24 horas después: el sábado 2, a las 11 de la mañana. El gobernador tomó la decisión el fin de semana y se la notificó el martes a su vice, Gabriel Mariotto, quien debe presidir la Asamblea. El «delay» entre un discurso y otro forma parte de una precaución del dirigente de Villa La Ñata. Scioli espera, abrumado, alguna señal de Olivos, una mínima pauta de colaboración sobre la urgencia fiscal de su Gobierno. Hasta ahora, ninguna pista es saludable.

Hace -al menos- seis semanas que no habla con la Presidente. Desde principios de febrero anda detrás de un encuentro con la mandataria para explorar, en persona, qué postura tomará la Casa Rosada frente a la cuestión docente en la provincia. Hasta ayer no lo había logrado.

Los ministros K no son más locuaces. Sólo Juan Manuel Abal Medina, el jefe de Gabinete, receptó los planteos que le acercó su par bonaerense, Alberto Pérez. Pero la definición última depende de la Presidente, y los indicios, al menos sobre lo inmediato, son negativos.

Los escarceos vía Twitter entre los ministros de Economía, Hernán Lorenzino y Silvina Batakis, son, paradójicamente, más fructíferos que los contactos reservados. En la pública, por lo menos discuten; en la privada, ni se hablan.

Desde fines de enero, Batakis rastrea una audiencia con Lorenzino para definir un esquema de endeudamiento. No pudo verlo. La orden en Hacienda es simple y directa: no hablar con los bonaerenses ni tampoco hablar sobre la cuestión bonaerense.

Sólo la queja sciolista del «bloqueo» para que la Nación autorice la ampliación de la colocación de deuda generó una reacción del ministro. El «roll-over» de Letras -en 2012, la provincia hizo 17 operaciones por unos 6.000 millones- empezará a ser insuficiente en mayo.



Enigma

El silencio K magnifica el enigma docente. Batakis suplicó ayer que los gremios posterguen sus medidas de fuerza hasta mediados de marzo, pero la expectativa de una respuesta de esa naturaleza la dinamitó Hugo Yasky, el jefe de la CTA K, al rechazar el aumento propuesto por la Nación.

«Es lamentable», dijo el sindicalista y socio de Martín Sabbatella en Nuevo Encuentro, sobre la oferta del 22% que hizo Alberto Sileoni, con lo que habilitó a Roberto Baradel, su socio bonaerense, para que mantenga la demanda de una suba del 25% que en La Plata consideran «impagable».

Con el trasfondo del mutismo de la Casa Rosada y de la postura inflexible de los gremios docentes, el martes al mediodía Scioli almorzó con Mariotto y le pidió la postergación de la asamblea.

Unas horas antes, el vice había cuestionado en público la cena del gobernador con Julio Cobos. No hubo reproches sobre esas parrafadas. Sólo un repaso sobre el año legislativo que, los dos sabían, quedará sometido a la temporada electoral.

En la charla, Scioli recurrió al manual optimista de confiar en una solución sobre la cuestión docente, pero para entonces, íntimamente, aceptaba que el lunes no comenzarán las clases y asumía que la crisis educativa podría estirarse semanas o incluso durante meses.

Se abraza a una expectativa: que el paro docente sea un fenómeno nacional que se registre, como ocurre ahora, en la mayoría de las provincias, incluso en las de más clara alineación con la Casa Rosada como, por ejemplo, Entre Ríos.

La dimensión de ese conflicto, y la intriga sobre lo que dirá Cristina de Kirchner en su discurso ante el Congreso el 1 de marzo si para entonces la protesta docente se mantiene en gran parte del país, es una de las razones por las que Scioli decidió postergar su discurso para el sábado 2.

La otra razón es más de mesa de arena. En enero, el gobernador despabiló la histórica discusión sobre la vulnerabilidad estructural de la provincia en materia de recursos, habló de rediscutir la coparticipación y pidió descongelar el Fondo del Conurbano.

La vidriera política más poderosa para agitar otra vez esa bomba sucia es la Asamblea Legislativa. De los gestos y señales que reciba de Cristina de Kirchner antes de su mensaje dependerán el tono y el nivel de centralidad que Scioli le imprimirá a su reclamo sobre la coparticipación.

Hasta ahora, la Presidente no opinó sobre el pedido del gobernador, pero mandó a Amado Boudou a que durante la reunión del PJ bonaerense en Santa Teresita le responda con dureza. El miércoles, el vice sondeó el ánimo de los gobernadores con los que se encontró en Salta.

El parte que le transmitió a la Presidente fue previsible: ningún mandatario quiere abrir, al menos en los términos que propone la provincia de Buenos Aires, la discusión sobre el reparto de fondos. O, al menos, eso fue lo que dijeron ante la consulta de Boudou.

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