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Desafía Oyarbide: “Que me hagan todos los juicios que quieran”
El magistrado criticó así a sus detractores y se defendió al afirmar: «De mí han dicho de todo», contrastando los embates con su posición actual, como uno de los jueces federales más poderosos de Comodoro Py. Oyarbide respaldó así su fallo e insistió en que se había basado en el informe del cuerpo de peritos de la Corte Suprema en el que se precisó que «el crecimiento económico patrimonial era justificado».
En este sentido, el juez señaló en declaraciones radiales que no esperaba que su resolución despertara tantas opiniones «a favor y en contra» y resaltó que «hay decisiones que no calzan justo en las apetencias políticas» de turno.
«Yo lo siento muchísimo», afirmó Oyarbide, «pero no estoy para ganarme el cariño de la población ni mucho menos». Así, subrayó que las críticas en su contra tenían un «trasfondo político», en referencia a los pedidos de juicio político presentados ante el Consejo de la Magistratura.
Oyarbide, quien ya fue rescatado por el peronismo de un juicio político en 1998 en el que fue acusado de supuesta extorsión y amenazas, a raíz de una cámara oculta filmada en el prostíbulo clandestino Spartacus, puede estar tranquilo por el momento: la única denuncia contra él que se sorteó en el Consejo recayó en la ultrakirchnerista Diana Conti.
El magistrado, además, ha demostrado sus amplias espaldas durante todo este año, al avanzar en causas como las escuchas ilegales -uno de los factores de desgaste más importantes del Gobierno de Mauricio Macri en los últimos meses-, el supuesto pago de sobornos a funcionarios de Gobierno por parte de la multinacional Skanska y la llamada mafia de los medicamentos, caso que no deja de generar imputaciones de funcionarios, empresarios farmacéuticos y sindicalistas del calibre de Juan José Zanola.
De hecho, ayer se entregaron el ex encargado del Banco de Drogas del Ministerio de Salud de la Nación Roberto Loiácono y su hijo, quienes estaban prófugos. Oyarbide había ordenado su detención días atrás, luego de que la Cámara Federal de Apelaciones revocase un pedido de exención de prisión, presentado por su defensa. También están imputados en la causa que investiga el supuesto tráfico de medicamentos contra el cáncer y el HIV adulterados, que habrían sido suministrados a afiliados de varias obras sociales sindicales.
El ex funcionario de Salud y su hijo están acusados de la presunta venta ilegal de medicamentos que debían repartirse de manera gratuita, a través de la droguería de Fernando Loiácono, Biodrugs SA. El ex titular del Banco de Drogas ocupó ese cargo hasta marzo de 2008, cuando la entonces ministra de Salud, Graciela Ocaña, dispuso su salida, luego de iniciarle un sumario por supuestas incompatibilidades con su cargo.
Loiácono también está acusado de recibir supuestos «retornos» del Policlínico Bancario, vinculados a una serie de auditorías médicas. El centro de salud es el eje de la pesquisa de Oyarbide y ya generó los procesamientos del titular de La Bancaria, Juan José Zanola, y su mujer, Paula Aballay, ex directora administrativa del Policlínico.
El ex funcionario y su hijo, quienes se presentaron de manera «espontánea» en el juzgado, serán indagados entre hoy y mañana. Mientras tanto, los imputados fueron trasladados a un instituto penal, donde permanecerán incomunicados. En el juzgado precisaron que también se analizará en estos días la documentación secuestrada en una serie de allanamientos realizados en las últimas semanas y que se sumó a la montaña de cajas con pruebas vinculadas al caso, que ya inundan la secretaría a cargo de Carlos Leiva, que lleva el caso.


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