2 de marzo 2012 - 00:00

Descubriendo Medellín, la ciudad de la eterna primavera

Desde el Parque Arvi se observa todo Medellín. En este lugar la naturaleza se mezcla con la ciudad generando un ambiente único.
Desde el Parque Arvi se observa todo Medellín. En este lugar la naturaleza se mezcla con la ciudad generando un ambiente único.
Medellín. La temperatura cálida, el sol que brilla sobre las casas coloridas y que hacen un juego de colores, al atardecer, con la sombra de las montañas y la hospitalidad de sus nativos hacen de Medellín un lugar único. En la segunda ciudad más importante de Colombia, donde siempre es primavera, la vida se vive de manera intensa. La rumba y el tango suenan en cada una de sus calles y aquí el café es la excusa perfecta para tomar un descanso después de su recorrido.

Medellín es la capital del departamento de Antioquía, tiene más de 2,2 millones de habitantes y se ubica a más de 1.500 metros sobre el nivel del mar. Se puede recorrer toda el área metropolitana, de punta a punta, a través del Metro, un sistema de transporte económico e innovador ideal para conocer a fondo la ciudad, sus paisajes y a sus habitantes.

Este transporte es un ícono de Medellín, que en los últimos años ha incorporado su Metrocable -lo que aquí conocemos como teleférico-, que ofrece una oportunidad para conocer la ciudad en su totalidad y poder apreciar toda su dimensión desde la altura de las montañas que la rodean. A través del Metro se llega desde las zonas industriales hasta las zonas residenciales o comerciales. Por su parte, el Metrocable sobrevuela los barrios más populares y su recorrido finaliza en el Parque Árvi.

Naturaleza

Con más de 1.750 hectáreas, este sitio, a sólo minutos de la ciudad, conecta al turista de lleno con la naturaleza. Allí se escucha el sonido del agua correr, las diferentes variedades de pájaros cantar y hasta hay una pequeña feria ideal para comprar tanto comida típica colombiana como recuerdos del lugar. En este parque se pueden realizar diferentes actividades, muchas de ellas gratis. La más recomendada es una caminata de tres horas por los bosques donde además de aprender historia y conocer la típica fauna del lugar se llega a un mirador desde donde se puede contemplar toda la extensión de la ciudad. El centro de Medellín ofrece una gran variedad de actividades, se puede llegar a este punto en metro de manera rápida y sencilla. La plaza Botero sorprende por sus enormes esculturas del artista Fernando Botero, al que le debe el nombre. Allí llama la atención por su edificación el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe. Este lugar fue hogar de los más altos políticos de la antigua Medellín. Hoy allí se pueden admirar diferentes exposiciones fotográficas y galerías de arte, además es la excusa perfecta para conocer por dentro un clásico prototipo de palacio europeo.

Frente a este majestuoso edificio se encuentra el Museo de Antioquía, donde, por un precio muy económico, se puede conocer sobre la cultura y el arte de la ciudad y así enriquecer aún más la visita a Medellín. Cerca de aquí se encuentra otro de los museos imperdibles, el Museo de Arte Moderno, una edificación de 1930 donde funcionaba la sede

de una siderúrgica. Desde 2009 se transformó en un lugar que agrupa exposiciones, proyecciones audiovisuales y talleres creativos tanto para los más grandes como para los más pequeños. En el centro de la plaza se encuentra la Catedral metropolitana, llamada oficialmente Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción de María. Fue diseñada por el arquitecto francés Charles Émile Carré, con la curiosidad de que se demoró 41 años en construirse. Fue declarada monumento nacional en 1982, y es la edificación más grande de Medellín, con aproximadamente 1.120.000 ladrillos en su estructura. Tiene 66 metros de altura en sus dos torreones y 6.078 metros cuadrados de área. También posee un pequeño museo de arte religioso, localizado en una sala contigua a la basílica.

Eje Cafetero

Hacia el sur de Medellín, en un trayecto aproximado de cinco horas se llega a la región conocida como el Eje Cafetero. Allí se encuentran paisajes muy diversos unificados por un agradable clima primaveral. Esta zona está conformada por tres ciudades: Pereira, Manizales y Armenia. La primera es la capital de Risaralda, una de las mejores ciudades para iniciar la experiencia, ya que a su alrededor se encuentra gran variedad de atracciones turísticas por recorrer.

A pocos kilómetros de allí se ubica Marsella, un típico pueblo paisa con un particular cementerio y hermosos jardines botánicos. Otro que se encuentra en los alrededores de Pereira es Santa Rosa de Cabal, donde se puede disfrutar de piscinas termales y una bonita cascada de más de 180 metros de alto. Otra excursión imperdible es la visita al Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya, una reserva natural en las afueras de la ciudad, ideal para los que disfrutan de la naturaleza.

Manizales es la capital del departamento de Caldas, se encuentra a 2.200 metros sobre el nivel del mar. El Parque Nacional los Nevados es una de las mayores atracciones de este sitio. Alejándose de la ciudad se halla Salamina, uno de los más antiguos pueblos del Eje Cafetero que conserva sin lugar a dudas esa atmósfera paisa que caracteriza a los pueblos de la región. Su principal atractivo es la Catedral.

Por último se encuentra la capital del departamento de Quindío, Armenia; con una temperatura promedio de 22° esta ciudad es otro buen punto de partida. Aquí se encuentra el Parque Nacional del Café, sitio temático que hace honor al fruto del café que se da en la región. Muy cerca está la granja de Panaca, donde se puede alimentar a algunos animales.

A sólo 30 km se ubica Finlandia, un lugar muy preservado; siguiendo 40 minutos más de viaje se halla Salento, donde se pueden adquirir artesanías, y desde el Alto de la Cruz se puede vislumbrar toda la vista de la región, un paisaje único.

* Enviada Especial a Colombia

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