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Desde el fantasma del “Grexit” al cambio de discurso de Syriza
Pasaron ya casi cinco años desde que detonara la crisis griega, y tres transcurrieron desde la anterior amenaza del "Grexit". Pero muchas cosas cambiaron desde 2010 y 2012 en Europa para que Alemania sienta que la salida de Grecia es ahora manejable. ¿Pero qué pasaría y en qué se diferencia esta Europa de 2015?
En primer lugar, "cualquier turbulencia que llegue de Grecia ya no sacudirá a la región como sí lo hizo en 2010 y 2012", afirmó el que fue comisario de Asuntos Económicos de la UE en algunos de los peores momentos de la crisis de la zona euro, Olli Rehn. Y es que la región avanzó en sus mecanismos para controlar las crisis. Es el caso del Mecanismo Único de Estabilidad (ESM por sus siglas en inglés), que garantiza que los problemas financieros no contagien a la deuda soberana. Asimismo, la amenaza de contagio de la crisis griega a otros países de la eurozona se redujo a casi cero debido a varias razones: la recuperación de las economías de otros países problemáticos como Irlanda y Portugal, el establecimiento de un fondo de rescate en la eurozona y la unión bancaria para brindar seguridad al sector financiero.
Frente a este escenario de menor riesgo, el mensaje alemán parece dirigido hacia otros movimientos políticos similares que se extienden en el sur de la región. Según los analistas de Merryl Lynch, Berlín y la UE, deben ser contundentes con Grecia y dejar claro que el "Grexit" sería "la consecuencia lógica de una quita unilateral de la deuda que se debe a los europeos". Por ende, una acción de tales características podía servir de advertencia a otros países, como España, donde el movimiento Podemos avanza firmemente a las elecciones del próximo año. Por ende el objetivo último de Alemania y la UE podría ser sacrificar el eslabón más débil para salvar otros. Además, desde Merryl Lynch también reclaman a las autoridades europeas "un alivio sobre la deuda griega, independientemente del resultado de las elecciones".
Si bien parece que lo que está reviviendo es el debate entre austeridad y crecimiento, lo que resurge es la discusión sobre la mutualización del riesgo en la zona. En el fondo, esto es una parte fundamental de lo que pide Syriza en Grecia.
Aunque muchos analistas aseguran que Syriza, dirigido por Alexis Tsipras, sólo está maquillando su imagen para no provocar una estampida de los inversores y que sus propuestas de base siguen siendo las mismas, lo cierto es que el discurso cambió.
Éstas son algunas de las diferencias en cuanto al discurso del partido liderado por Alexis Tsipras.
•Ruptura con la troika: en 2012, la idea era romper completamente los acuerdos con la troika; hoy, sin embargo, ese término se ha cambiado por "renegociar" algunas "injusticias" de este acuerdo. Los campos que ahora marca el partido como fundamentales para esa negociación son el ámbito laboral, los impuestos y la salud pública.
•Default: en 2012 defendían la inmediata suspensión del pago de intereses por la deuda. Ahora, la idea perseguida es una reestructuración de la deuda, incluso hay sectores del partido que apoyarían una mesa de negociación con inversores y troika para ver a cuánto se pude hacer frente, y qué parte de las obligaciones quedaría sin solvencia.
•Ayuda financiera directa de la UE: hace dos años, defendían una inyección directa de capital desde el Banco Central Europeo a través de un cambio en los tratados, que Bruselas rechaza de plano. Ahora, la pretensión es poder aprovechar al máximo las políticas expansivas del BCE (aunque Alemania puso en duda este extremo ante una Grecia dominada por Syriza).
•Sector financiero: defendía en 2012 una nacionalización completa de los bancos para evitar fugas de capital. Sin embargo, recientemente prometieron garantizar los depósitos y luchar por la estabilidad del sistema.


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