25 de octubre 2012 - 00:00

Desespera CGT oficial y busca guiño de Cristina

Juan Manuel Abal Medina, Antonio Caló
Juan Manuel Abal Medina, Antonio Caló
Sumida en el silencio y el desconcierto, la CGT oficialista analiza acudir a Cristina de Kirchner para encontrar las respuestas que no les ofrecieron hasta ahora los funcionarios de segunda y tercera línea del Gobierno. Tras la suspensión sorpresiva de un encuentro que iban a mantener los dirigentes este martes con el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, intentarán convencer a la jefa de Estado de recibir una delegación sindical acotada en los próximos días.

Los gremialistas encabezados por Antonio Caló sostienen que desde la constitución de la nueva central obrera, el 3 de octubre pasado, el Ejecutivo omitió respuestas favorables a todos sus planteos: modificación de Ganancias; envío de fondos a las obras sociales sindicales, y suba y universalización de las asignaciones familiares. Suponían los dirigentes que, una vez conformada una CGT afín, el Gobierno daría al menos señales sobre la resolución de esas demandas.

Entre el lunes y ayer, los sectores de los «gordos» de los grandes gremios de servicios, los «independientes» alineados con el Ejecutivo y los exaliados de Hugo Moyano agrupados en el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA) mantuvieron contactos entre sí a la espera de que alguno hubiera conseguido gestos de funcionarios. La negativa fue rotunda. En tanto, Caló cerró su teléfono y no atendió los llamados de sus pares.

El martes y ayer los sindicalistas intentaron bajar el tono de la suspensión del encuentro previsto con Abal Medina, al señalar que había sido apenas una versión sin confirmar. Sin embargo, el propio metalúrgico se había encargado el viernes de dar a conocer que la audiencia se llevaría a cabo y que tendría como eje los planteos por Ganancias y los fondos de las obras sociales. Y lo difundió junto con el encuentro que ese mismo viernes mantendría parte de la cúpula de la nueva CGT con la superintendente de Salud, Liliana Korenfeld, que terminó con la suspensión de una resolución considerada perjudicial por los gremialistas.

Convencidos

Los últimos movimientos del Gobierno convencieron a varios dirigentes de que no habrá respuesta de funcionarios hasta tanto puedan concretar un encuentro acotado con Cristina de Kirchner. Por ahora, descartaron cualquier amago de medida de fuerza, o siquiera de protesta a viva voz. En cambio, apelarán de manera tácita a la escalada de protestas de Moyano y la CTA de Pablo Micheli para utilizarla como advertencia al Gobierno sobre una eventual conjunción de intereses sindicales en contra de la política oficial.

Y mientras tanto, buscarán avanzar en el plano técnico con Korenfeld para agilizar el desembolso de fondos retenidos por tratamientos médicos pendientes de 2011 y este año.

El martes, José Luis Lingeri encabezó una reunión de especialistas de las obras sociales. La semana que viene repetirá día y tema para cerrar una propuesta a la funcionaria. De esos encuentros participan técnicos no sólo de la CGT oficialista sino asesores de Luis Barrionuevo, del sello «Azul y Blanca».

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