7 de enero 2011 - 00:00

Desplazan a aviador por robo de munición

Arturo Puricelli
Arturo Puricelli
Cristina de Kirchner dispuso el pase a retiro del brigadier Daniel Rodríguez, por el robo de una gran cantidad de municiones de un depósito de la Fuerza Aérea, en la base ubicada en la localidad bonaerense de El Palomar.

El aviador desplazado había recibido los galones de brigadier en la ceremonia que encabezó la Presidente el 28 de diciembre pasado. Pagó con su cabeza por el escándalo del saqueo de más de 30 mil cartuchos a pesar de que el 29 de diciembre tomó posesión como director general de Líneas Aéreas del Estado (LADE) en reemplazo del saliente brigadier Luis Herrera. La empresa estatal de vuelos de fomento quedó descabezada y se designó al comodoro Francisco Hurtado a cargo transitorio de la I Brigada Aérea.

La guillotina presidencial cayó en el cuello más fino: Rodríguez, quien en rigor y conforme a los reglamentos ya no era responsable de la I Brigada Aérea con asiento en El Palomar. Es cierto que el malogrado Rodríguez ejerció la comandancia durante 2010, pero el faltante de 29.791 proyectiles calibre 22 y 9.097 calibre 9 milímetros fue descubierto en la mañana del 4 de enero, cuando ya llevaba 6 días de ejercicio en su nuevo cargo de LADE.

El informe del brigadier general Jorge Chevalier, titular del Estado Mayor Conjunto, que sirvió de base para orientar la decisión de Cristina de Kirchner, lo mencionaba al tope de la cadena de responsabilidades. No estaba el superior directo de Rodríguez, brigadier Juan Macaya, ex comandante de Operaciones Aéreas, quien además ya había padecido junto al jefe de Inteligencia, brigadier Rodolfo Centurión, el robo de ametralladoras Ingram, pistolas y fusiles FAL del Grupo de Guerra Electrónica ubicado en el Aeroparque metropolitano, en agosto de 2010.

Llamó la atención la ausencia del brigadier general Normando Costantino en todo el proceso interno que terminó con la carrera de uno de los oficiales seleccionados por él para la conducción superior del arma en 2011. Tampoco hizo declaraciones el nuevo ministro de Defensa, Arturo Puricelli, quedó el rol para Aníbal Fernández, el jefe de Gabinete dijo en declaraciones a FM Millenium: «Si bien las municiones estaban inutilizadas y no aptas para su uso, se encontraban en un polvorín y eso hace que la situación sea lo suficientemente grave para que la Presidente en condición de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas pidiera explicaciones y tomara esta decisión», en referencia al pase a retiro del brigadier Rodríguez.

Curioso doble estándar frente a robos de armas y municiones: cuando en agosto de 2010 se conoció el faltante de ametralladoras Ingram, pistolas y fusiles FAL -los más utilizados en asaltos a blindados-, no se removió a ninguna autoridad de la Fuerza Aérea. El criterio oficial parece indicar que la responsabilidad de los funcionarios se agrava ahora que los delincuentes se alzaron con la munición que necesitaban para las armas robadas con anterioridad.

La sangría de oficiales de baja jerarquía en la I Brigada continuará; habrá actuaciones sumariales al jefe de turno, capitán Claudio Curuchet; al jefe del Servicio de Seguridad, Matías Arco; al jefe de Puesto, Daniel Menna; y al centinela soldado voluntario Cristian Valverde.

El secretario general de la Fuerza Aérea brigadier Ernesto París, confirmó que la alambrada perimetral se había renovado en el marco de las mejoras que se hicieron para permitir la operación de vuelos comerciales en El Palomar tras el cierre del Aeroparque por refacciones. Este diario pudo constatar que el depósito saqueado está a unos 50 metros del alambrado, no hay barreras electrónicas y la puerta del polvorín es de madera con rastros evidentes de su antigüedad, no hacía falta violentar el candado, hubiera cedido al simple esfuerzo.

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