16 de diciembre 2008 - 00:00

Diálgos en Wall Street

Periodista: En Japón el informe Tankan se hunde a profundidades no visitadas desde 1974. La Bolsa de Tokio, en paralelo, responde con una suba de más de 5%. ¿Cómo se entiende?
Gordon Gekko:
Como una muestra de optimismo. Loable, dadas las circunstancias.

P.: ¿Tiene algún asidero?
G.G.: El mismo que se observa en las demás plazas. La dinámica de la crisis es un fenómeno mundial, encadenado.

P.: ¿Quiere decir que lo peor de la crisis ya pasó?
G.G.: ¿Dónde escuché eso antes? Me temo que no.

P.: Los mercados parecen acariciar la idea.
G.G.: Lo que vio es un rally de mercado bajista. Un contrapunto. Se sabe: su fuerte nunca es la firmeza de ideas. Se trata de un ajuste marginal de posiciones; una reacción técnica que corrige exageraciones pero que no requiere ni incorpora una revisión profunda, de fondo.

P.: Hasta ahora, me refiero a las últimas tres semanas, las Bolsas soportan bien una tormenta creciente.
G.G.: Así es. La resistencia es admirable -y, si se quiere, auspiciosa-, pero le quitó piernas al avance. No se olvide que en un mercado bajista, el tiempo juega en contra.

P.: Hay indicios de reversión que son llamativos. La resurrección del euro -sobre todo, su alza frente al dólar- no puede pasarse por alto.
G.G.: Es muy pujante. Comparando con el rebote amortiguado de las Bolsas, es la reacción que mejor se ajusta al prototipo del rally que escala a contramano de la tendencia de fondo.

P.: ¿No piensa, como ya se afirma, que el dólar está retomando el patrón anterior de marcada debilidad?
G.G.: Por cierto que no. Aunque entiendo que el caso Madoff es un torpedo por debajo de la línea de flotación del dólar a mediano plazo. La capacidad de los EE.UU. de endeudarse, casi sin límites, está asociada íntimamente con la calidad de los servicios financieros que presta. Con su seguridad jurídica. Es una exportación invisible.

P.: Y el fraude de Madoff dejó al desnudo una tremenda fragilidad. El marco de protección legal y regulatorio fue traspasado como si se tratase de un gran colador.
G.G.: Es un problema muy serio. Aunque, hasta el momento, sólo haya generado una repercusión atenuada.

P.: ¿No piensa que el dólar también está delatando su impacto nocivo?
G.G.: Es que el escándalo debería promover una reacción más amplia. La estafa deja a la vista un talón de Aquiles de vulnerabilidad que afecta a todo el sistema de administración fiduciaria.

P.: ¿Cómo garantizar que la modalidad no se repita en otras firmas?
G.G.: Usted lo dijo. ¿Cómo mantener la confianza de los inversores ya no en la estabilidad macroeconómica, que sería mucho pedir, sino en la veracidad de los extractos de cuenta? Por ende, el hecho tendría que presionar con fuerza a los precios de los activos financieros en cartera. Lo que está en danza es la posibilidad, si el nerviosismo prevalece, de una nueva oleada de liquidación de posiciones.

P.: No se notó. Quizá porque muchos fondos de cobertura (hedge funds) aplican restricciones a los retiros.
G.G.: Se verá en el tiempo. Pero no me parece un tema menor. Ni mucho menos cerrado.

P.: La Fed comenzó una reunión de dos días que originalmente estaba pautada para una única jornada. ¿Bajará la Fed las tasas de la misma forma agresiva que se preveía o, por la debilidad del dólar, tendrá que empezar a medir sus pasos?
G.G.: El comité de mercado abierto resolverá lo que tenía planeado de antemano. No creo que el valor del dólar sea un obstáculo. Para nada. Y no se olvide que la Fed influye en la oferta adicional de dólares como no lo hacía antes.

P.: ¿Cómo es eso? ¿Se refiere a los swaps (pases) cambiarios?
G.G.: Sí. La última semana se dispararon en más de u$s 85.000 millones. Y ya suman u$s 634.000 millones los que la Fed prestó a los bancos centrales de una decena de países. En estas condiciones, si el tipo de cambio no le agrada -que no es el caso (me imagino que su nivel le resulta indiferente aunque pudiera molestarle la volatilidad si persiste)- no precisaría intervenir. Bastaría con podar el crédito y recoger el barrilete.

P.: ¿Piensa que la Fed practicará un recorte de medio punto? ¿O se estirará a tres cuartos?
G.G.: Creo que se optará por medio punto. Pero, cualquiera sea la decisión, la tasa efectiva de fed funds yace muy por debajo. El último registro es 0,15%. El mercado interbancario es como un teléfono descompuesto. Como no funciona, hace tiempo que la acción no pasa por allí.

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