19 de diciembre 2008 - 00:00

Diálogos de actualidad: "Ladrones divinos"

Elisa Carrió despidió el año por todo lo alto. Se rió del Gobierno llamando a sus jefes «unos ladrones divinos», vaticinó que el año que viene la oposición ganará las elecciones con 10 millones de votos y mandó a que la gente se quede tranquila porque ella no se va a ir de vacaciones para controlarlo a Néstor Kirchner. Llamó al ex presidente golpista y anunció que el país en uno o dos años será muy feliz. Fue en un diálogo con el programa «A dos voces» por el canal TN

Elisa Carrió: La verdad que yo amo la lucha, me apasiona, estamos en días divinos de lucha, nos pegan, pero además vamos incorporando la verdad a la Justicia. El futuro está abierto, estamos en un zanjón, y 2009 va a ser un año muy difícil pero además muy próspero para la Argentina, en el sentido de que yo creo que estamos dejando atrás el pasado de una manera muy clara.
P.: ¿Qué ve en 2009?
E.C.: Que ya nunca más la Argentina va a votar corruptos. Que ya la Argentina no se va a comprar la mentira con tanta facilidad como en los últimos 50 años.
P.: ¿En qué alianza va a estar usted?
E.C.: Nosotros ya avanzamos en el acuerdo con el radicalismo, avanzamos en un acuerdo con el socialismo, básicamente avanzamos en Córdoba con un gran hombre como es Luis Juez. Así que los grandes distritos electorales están resueltos. Va a haber victoria de todas estas fuerzas en esos distritos. Hay 10 millones de votos y falta todavía el voto del campo, que se corrió y la votó a Cristina, así que la oposición va a ganar con más de 10 millones de votos.
P.: Kirchner estuvo refiriéndose a su veraneo porque -dijo- siempre encuentra una casa que le presta algún amigo...
E.C.: No me voy a ir de vacaciones porque no me lo permite el jefe de la asociación ilícita y porque además lo tengo que controlar. Si lo dejo en enero solo al jefe de la asociación ilícita en el país, nos termina robando todo.
P.: ¿A quién se está refiriendo?
E.C.: A Néstor Kirchner. Así que no me voy de vacaciones, y además los otros agravios, la verdad que no me preocupan. El único agravio que no tolero es que me digan que ya estoy quemada por cama solar.
P.: ¿No es cama solar?
E.C.: No, después que me digan lo que quieran, son unos divinos, unos ladrones divinos son.
P.: ¿Cómo hace para mantener ese bronceado?
E.C.: Tomo sol, es mi piel, que nunca la va a tener Kirchner.
P.: ¿Qué es lo que usted le desconfía a Cobos?
E.C.: Tomé mucha distancia de todos para evitar el golpe que se venía en agosto, porque en realidad había un golpe que se estaba gestando. No era Cobos, pero detrás de Cobos, era un golpe del propio PJ, el tradicional golpe que organiza la provincia de Buenos Aires para quedarse con el poder. El golpe ya no está porque ya se evitó, porque acá hay que llegar al poder.
P.: ¿Cobos era un instrumento de ese posible golpe?
E.C.: Sí, sí, pero no era parte porque es muy ingenuo, pero yo estaba tirando contra Duhalde.
P.: Kirchner habló nuevamente de que hubo un ánimo destituyente y lo involucró a Cobos.
E.C.: El primer ánimo destituyente fue el de él cuando le dijo a su señora, haga la valija y vamos, y yo salí a decir espérenla. El golpista primero que tiene la Argentina se llama Néstor Kirchner, gobierna de hecho la Argentina sin que nadie lo haya elegido. Boicotea a su mujer, la quiere hacer ir del lío. Así que yo experimento en este caso dos golpes, el de la provincia de Buenos Aires y el de Kirchner contra su mujer, que también lo evitó Alberto Fernández cuando le decía no renuncies. Quien quiso golpear y terminar con el mandato de Cristina Kirchner fue Néstor Kirchner en la madrugada del jueves de ese día de julio donde se votó la resolución.
P.: Usted no excluye ni a Cobos si va institucionalmente por el radicalismo, ni a Felipe Solá si va por un acuerdo provincial.
E.C.: Ando muy flexible por las fiestas. Ahora estoy en la batalla, que es mi pasión, que es lo que me divierte, la verdad que no hay cosa que me divierta más que cuando me pegan tanto.
Pero la verdad que el default está muy cerca, la situación económica y de recesión es dramática. Y yo le quiero decir al pueblo de la Nación, primero, que festeje Navidad tranquilo que yo voy a estar acá, todo el mes. Que descansen los diputados, pero que yo me voy a quedar en Buenos Aires para ir enfrentando esta situación cada vez más dramática. Vamos a salir muy bien y en un año o dos ¡no saben lo felices que vamos a ser todos!

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