- ámbito
- Edición Impresa
Diálogos en el Recinto
La campaña que abruma, el Gobierno que pide leyes para garantizarse el bronce antes de fin de año y, mientras tanto, organiza la salida del poder. Las internas estallan dentro y fuera de los recintos. El diálogo es con un operador clave del Congreso que se escuda detrás del seudónimo de Frank Underwood, el protagonista de la serie “House of Cards”.

Frank Underwood: No se crea, siempre hay trabajo para hacer por acá.
P.: ¿Me lo dice por el pedido de Cristina para que le voten el código...?
F.U.: Sólo en parte, no me insulte. Ella dijo que se siente Napoléon y quiere dejar los códigos, pero también quiere las cuentas del Gobierno aprobadas. Los Kirchner nunca quisieron dejar cabos sueltos.
P.: Sí, ya le votaron la más complicada, la cuenta de inversión de 2011, el año de los decretazos.
F.U.: Ayer seguimos cumpliendo órdenes...
P.: ¿Cuáles?
F.U.: La Comisión Mixta Revisora de Cuentas sacó los dictámenes de todas las cuentas de inversión pendientes de 2012 al 2015. En unos días se los votan. Cristina se va a ir como se fue Néstor en 2007: con el Congreso ratificándole todos los decretos, licitaciones, adjudicaciones, pagos de deuda, gasto. No se equivoque: ése fue el verdadero pedido para este año.
P.: Está bien, pero la política puede más. ¿Dónde hay más ruido ahora?
F.U.: En todos lados. Mire que hace décadas que me siento en este sillón y nunca vi gente tan confundida.
P.: Quiero ejemplos.
F.U.: Santa Fe es un infierno, las esquirlas de la explosión llegaron hasta el recinto del Senado.
P.: ¿Qué pasó?
F.U.: Hace una semana Bonfatti se reunió con Margarita Stolbizer. De campaña por la provincia ella descontaba que los socialistas le colgaban de su presidencial la de gobernador de Lifschitz.
P.: ¿Y?
F.U.: Bonfatti le dijo: "Perdoname Margarita pero la lista no te la puedo dar". Los socialistas quedaron demasiado cerca de Del Sel como para no animarse a hacer cualquier cosa. Van con la boleta corta y a sumar de donde sea, es decir, del kirchnerismo local.
P.: ¿Y Margarita?
F.U.: No suelo usar esta terminología, pero debo decirle que todavía lo sigue puteando. Pregúntele a Giustiniani.
P.: ¿Y el massismo?
F.U.: Después del papelón de Giustozzi y la fuga masiva de intendentes, por acá hay mucho silencio entre ellos.
P.: ¿Y Giustozzi, qué va a hacer?
F.U.: Demasiado amateurismo. Giustozzi fue el primero que recibió llamado, lo mismo que ahora con el resto de los intendentes de Massa. La diferencia es que ahora la candidatura de Massa es de extinción inminente. Los que se van ahora traicionan menos y los teléfonos suenan más que nunca. Giustozzi le creyó al kirchnerismo cuando le alimentaron la guerra con De Narváez y le prometieron dejarlo jugar en las PASO si lo dejaba a Massa.
P.: ¿Y ahora?
F.U.: Acá nadie le dirige la palabra. Si ahora lo dejan jugar en una lista local para sumar votos es mucho. Además el papelón de la oficina de la jefatura de bloque terminó muy mal. Esas cosas acá se hacen pero con discreción.
P.: Pero la devolvió cuando se fue del Frente Renovador.
F.U: Sí, pero antes intentó que Julián Domínguez le siguiera pagando el alquiler, cambió la cerradura y dejó en la calle durante 9 días a todos los empleados. Tuvo que ir Graciela a pedirle las llaves a Domínguez.
P.: ¿Y los debates? ¿Se vienen?
F.U.: Entretenimientos de la Casa Rosada que juega con misiles para poner nerviosos a todos. Yo no veo que vaya a existir reglamentación de ningún debate presidencial. Se van a dar entre los que quieran debatir y hasta entre ellos hay problemas.
P.: ¿Entre los presidenciales?
F.U.: No, más abajo todavía. En la Ciudad está acordado un debate por televisión de los jefes de Gobierno, no?
P.: Sí, ya lo anunciaron.
F.U.: Y otro de los vicejefes de Gobierno.
P.: ¿No es mucho?
F.U.: Estoy de acuerdo, pero si lo quieren hacer es problema de ellos. La cuestión es que los vicejefes se niegan a debatir. Los llaman y no contestan.
P.: ¿Quiénes tienen que ir a ese debate?
F.U.: Diego Santilli, Fernando Sánchez y Leandro Santoro. Alguno de los tres se está escapando porque no sabe ni dónde queda la General Paz.

