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Diálogos en Wall Street
El periodista dialoga con el especialista en mercados internacionales escudado en el seudónimo de Gordon Gekko, protagonista de la película «Wall Street», quien estimó que la economía estadounidense experimentará un crecimiento en la segunda mitad del año: «En el tercer trimestre podría ser bastante elevado y superar el 3%», señaló. De todos modos, juzgó que las posibilidades de una recaída en la economía estadounidense «no son desdeñables», pero dependen de que se mantengan los estímulos monetarios y fiscales.
Gordon Gekko: Ya lo hemos conversado. Lucen maduros para una toma de ganancias. Pero el miedo a una corrección, no es mayor todavía que el temor de bajarse a destiempo y quedarse a pie. La conclusión es que todos amagan, se arriman al palenque, pero pocos desmontan.
P.: Las noticias no son malas.
G.G.: Hay excepciones, pero la tónica dominante es muy buena. No se olvide que el rally de las Bolsas fue una suba a cuenta de esta mejoría. No es que ahora proyecten gratis una buena película. Usted ya pagó por esta cinta.
P.: De la frase genérica -«lo peor ya pasó»- se migró a una definición mucho más concreta. El dicho más repetido es que la recesión ya terminó.
G.G.: No son sólo las voces de los bancos de inversión, los que, si se quiere, son jueces y también parte. Lo señaló Olivier Blanchard, economista jefe del FMI. Lo dijo ayer The Conference Board.
P.: La National Bureau of Economic Research (NBER) todavía no se pronunció. Es el organismo que da el veredicto oficial. ¿Piensa que se incuba un anuncio en los próximos días?
G.G.: Para nada. Blanchard o el FMI, si hiciera falta, podrán desdecirse y modificar su punto de vista. No los complicará sobremanera. La NBER pretende ser el juez inapelable. No será nunca la primera voz en marcar un punto de giro. Lo que procura es ser la última.
P.: Emitir la sanción definitiva.
G.G.: Correcto. No alcanza con que se estabilice la situación presente o que se produzca un rebote transitorio. Una recaída posterior la dejaría en posición desairada.
P.: Los mercados no pueden darse el lujo de coleccionar tantos recaudos. Deben tomar partido deprisa y con la información que tengan a mano, aunque sea parcial. ¿Usted cree que la recesión ya culminó en los EE.UU.?
G.G.: Estamos en ese proceso. Considero que habrá crecimiento en esta segunda mitad del año. E, incluso, en el tercer trimestre podría ser bastante elevado. Digamos, superar el 3%. Las chances de una recaída posterior no son desdeñables, pero dependen de la voluntad de mantener el andamiaje del estímulo monetario y fiscal funcionando sin restricciones. Intención que pienso que se ha ratificado. Más aún, la histeria por los riesgos de inflación es hoy menor que en junio.
P.: ¿Confía en una recuperación, a pesar de los recientes traspiés que se observan, las dos últimas semanas, en los pedidos de seguros de desempleo?
G.G.: Aun con destrucción neta de puestos de trabajo. Será difícil evitarla. Espero, eso sí, que aumente la intensidad de uso de la mano de obra.
P.: The Conference Board anunció ayer que la recesión estaba tocando a su fin. Es una postura mucho más audaz que la de la NBER. ¿Cómo se explica?
G.G.: Es otro rol. Ellos compilan las canastas de indicadores cíclicos. Las que, originalmente, publicaba el Departamento de Comercio. La cesta de indicadores líderes, desde abril, apunta a una recuperación.
P.: Recuerdo que lo comentamos en su momento. Desde abril, invariablemente, mes a mes, el informe arrojó vaticinios de mejoría. ¿Por qué se esperó a agosto para tomar una posición abiertamente favorable? ¿Hubo alguna novedad de peso?
G.G.: Es la acumulación de evidencia. Cuatro meses consecutivos en alza. Si se toma el promedio anualizado de crecimiento de los últimos seis meses, la tasa de variación de la cesta líder es del 6,2%. Traspasó un umbral significativo.
P.: No implica que la economía va a crecer necesariamente a dicha tasa.
G.G.: No. Para nada. Pero es difícil que no vaya a expandirse en los próximos meses. Al menos si no sufre un espasmo abrupto. Fíjese que los indicadores que se mueven en tándem con el Producto Bruto.
P.: La canasta coincidente que también publica The Conference Board.
G.G.: Así es. Esos indicadores -después de ocho meses consecutivos de caída- se mantuvieron estables en julio. Y la producción industrial que repuntó en julio -y forma parte del paquete de variables coincidentes- tiene mucho margen para seguir trepando en el futuro inmediato.
P.: Imagino que a caballo de la fabricación de automóviles. Un renglón que trepó más del 17% en julio.
G.G.: Imagina bien. Pero no es el único renglón.


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