- ámbito
- Edición Impresa
Diálogos en Wall Street
Bastó que un alto funcionario le abriese una hendija a la posibilidad de que el fondo europeo permanente de rescate pueda fondearse en el BCE para que amainara el temporal. ¿Durará este respiro? Como siempre, acudimos a nuestro experto en la arena internacional, camuflado bajo el ropaje del mítico Gordon Gekko, para tomar nota de sus impresiones.
Gordon Gekko: Los mercados se tomaron un respiro. Aunque la curva de los bonos de España se invirtió por completo. Las obligaciones a tres años rinden por encima de la tasa de diez. Se frenó la avalancha, pero no deja de nevar.
P.: Hubo un guiño del BCE.
G.G.: De un personero de la institución.
P.: Pero alcanzó con que un miembro del Consejo de Gobierno sugiriese que el fondo de rescate europeo podría obtener una licencia de banco para que se detenga la hemorragia.
G.G.: Seguro. Otra cosa es que la opinión que expresó el representante de Austria, Edwald Novotny, refleje la posición del banco central.
P.: Es un avance. Antes de que hablara Novotny, lo que se había escuchado era una negativa tajante de Mario Draghi, el titular del BCE, a las peticiones de ayuda de España.
G.G.: De acuerdo. Sólo que vamos un poco lento. La idea de concederle al Mecanismo Europeo de Estabilidad la chapa de banco, o sea la posibilidad de fondear su asistencia con líneas del BCE, estuvo sobre tablas en octubre del año pasado.
P.: Defendida ardorosamente por Nicolas Sarkozy, a la sazón presidente de Francia. No me olvido. Fue olímpicamente rechazada por el BCE y por Alemania. Pero, por lo visto, está de vuelta en el ruedo.
G.G.: Es que, a esta altura, las soluciones técnicas para contener la corrida son todas conocidas. Todas han sido analizadas.
P.: Y, me imagino, rechazadas más de una vez.
G.G.: Por supuesto. Por eso no están vigentes.
P.: Pero la crisis obliga a repensar las negativas. Lo que antes era inadmisible, dadas las circunstancias, ahora puede parecer la alternativa menos cruenta.
G.G.: No hay solución que aplique Europa que previamente no haya rechazado ni dicho que jamás iría a contemplar. Eso es cierto. A medida que la crisis se descontrola, el costo de oportunidad de decir que no, aumenta con rapidez.
P.: ¿Nos acercamos a una tregua en la escalada de la crisis?
G.G.: Quiérase o no, Novotny lanzó un globo de ensayo. ¿Proveerá un respiro? Lo hizo hoy. ¿Durará? Dependerá de cuánto tiempo pueda permanecer la idea en circulación. Lo esperable sería una declaración furibunda en contra.
P.: Proveniente del Bundesbank.
G.G.: Por ejemplo. No puede tardar más de un par de días. Tiempo atrás fue el propio Mario Draghi el que se opuso públicamente.
P.: ¿Por qué motivo?
G.G.: Porque transformar al MEDE en un banco podría asimilarse a una financiación directa encubierta del BCE a los gobiernos.
P.: Que es una actividad que el BCE no puede hacer.
G.G.: Correcto. Pero también el programa de compra de deuda en los mercados secundarios (SMP) puede considerarse de la misma manera.
P.: Será por eso que el BCE no interviene desde marzo. Ya acumula 19 semanas de completa inacción. A pesar de que se incendia media Europa.
G.G.: El programa está inactivo. Pero se aprobó. Recordará que se ejecutó. El BCE, en su balance, tiene más de 200 mil millones de euros de deuda soberana en cartera. Que yo sepa nadie llevó al BCE a los Tribunales por su intervención. Lo interesante es que Novotny rechaza que el BCE compre deuda española (como el banco central hizo en el pasado) pero aprueba que la deuda la compre el MEDE y luego pueda ofrecerla como colateral para recibir financiación del BCE.
P.: ¿Usted qué piensa que sucederá?
G.G.: Siéntese a esperar una respuesta hostil. Si no surge, será una sorpresa. Y el silencio de radio le dará pábulo a la especulación de Novotny. Si se sospecha que el BCE se aviene a acomodar la iniciativa, habrá motivos de sobra para una tregua. Es más, se montará un «rally» de alivio.
P.: Se supone que Austria está del lado de los «duros». Es uno de los países acreedores dentro de la eurozona. En ese sentido, las palabras de su representante gozan de un valor adicional.
G.G.: Se supone que Novotny es independiente de su Gobierno.
P.: No es lo mismo que lo haya dicho Novotny que Benoit Couré, el hombre de Francia en la cocina del BCE.
G.G.: No. Pero ninguno de los dos va a definir el asunto.
P.: España está muy activa en las gestiones. El ministro De Guindos se reunió con su par alemán de finanzas, Wolfgang Schauble, y no le fue tan mal. Al menos, no le recomendó que pida el rescate total para su Tesorería.
G.G.: Eso se dijo y luego se desmintió. Lo más llamativo, sin embargo, es que el ministerio informe que Schauble se apresta a tomarse tres semanas de vacaciones.
P.: Entiendo que Angela Merkel, la canciller teutona, también se va.
G.G.: Esto se complica. Si nadie toma el guante que arrojó Novotny, tal vez no sea porque están de acuerdo, sino porque se fueron a descansar. España y Francia le han pedido a la Comisión Europea una rápida entrada en vigencia de los acuerdos firmados a fines de junio; pero ahora me pregunto si habrá alguien que reciba la esquela en mesa de entradas.


Dejá tu comentario