5 de diciembre 2012 - 13:02

Diálogos en Wall Street

Las Bolsas de Europa le sacan diferencia a Wall Street gracias a un abrupto cambio de roles: una Merkel convertida al pacifismo le cedió la lanza al presidente Obama en su lucha por evitar el «precipicio fiscal». ¿Será Europa un refugio donde recalar?

Periodista: Mientras Wall Street hace la plancha, las Bolsas de Europa no dejan de trepar.

Gordon Gekko:
El EuroStoxx 600 está encaramado, otra vez, en los récords del año. Cerró a un tris de los máximos...

P.: Washington se enreda en la discusión por el precipicio fiscal, Berlín, en cambio, no propicia disputas. Terminó barriendo los problemas de Atenas bajo la alfombra. Y facilitando una recompra de su deuda en los mercados secundarios. ¿Cambiaron los roles?

G.G.:
De momento sí. Merkel no quiere guerra, es hoy una figura irreconocible, componedora al extremo.

P.: Es otra mujer, Christine Lagarde, la titular del FMI, la que quiso sacudir el bote. El FMI aboga por una segunda reestructuración de la deuda de Grecia y, para frenarla, Alemania pergeñó el truco de la recompra a descuento. ¿Servirá para extender la tregua que reina en el Viejo Continente?

G.G.:
Merkel está al timón. Y si se le metió entre ceja y ceja que no hay que hacer olas, yo apuesto por la calma chicha.

P.: Mientras tanto le arrojó el salvavidas a Chipre; es la cuarta víctima de la crisis europea a la que hay que rescatar después de Grecia, Irlanda y Portugal.

G.G.:
Es una operación pequeña. El accidente chipriota, en rigor, es una derivación de la refinanciación con quita de la deuda griega que se hizo en marzo. Un efecto dominó.

P.: Europa está en recesión, sin visos de salida pronta, pero irradia paz. EE.UU. crece pero es el foco actual de tensión gracias a la pulseada fiscal entre demócratas y republicanos. ¿Estoy equivocado, o el presidente Obama se decidió a echar más leña al fuego?

G.G.:
Está en lo cierto. Apretó las clavijas de la negociación.

P.: ¿Tiene con qué? ¿O vamos a chocar nuevamente contra una pared de obstinación?

G.G.:
Los republicanos se pusieron, ellos solos, la camiseta de la intransigencia. Y Obama, que acaba de ganar la elección (aunque no se advierte ninguna luna de miel), los corre por esa vía. Hasta donde se sabe no ha conseguido mucho más que media docena de legisladores de la oposición que están dispuestos a quebrar el juramento de no apoyar aumentos de impuestos.

P.: O sea, que no tiene con qué.

G.G.:
Estamos como al principio. Alguien tiene que ceder.

P.: Si uno mira el comportamiento de las Bolsas, Europa arrancó el año con el pie izquierdo, con los problemas bancarios de España y las incertidumbres electorales en Grecia causando gravísimo daño entre abril y junio. Sin embargo, todo lo que se hundió ya se recuperó. Y sobre el filo de noviembre surge un leve plus de ganancia.

G.G.:
En perspectiva, el pacto Merkel-Draghi es el elemento crucial. La promesa de intervención del BCE es el criquet que levanta los ánimos.

P.: El que voltea la especulación contra la deuda de España e Italia, seguro. Pero, ¿hasta cuándo podrá seguir siendo así? Digo, si la intervención es un anuncio que no se concretará a menos que España pida el rescate. Y eso Rajoy de motu propio no lo hará nunca.

G.G.:
La Bolsa de Atenas subió más del 70% desde junio. El BCE, en ese caso, no va a intervenir. Pero lo que Grecia se sacó de encima fue la amenaza de la expulsión de la zona del euro. El anuncio del BCE importa por la misma razón. Se cerró la kermesse: ya no es posible jugar al tiro al blanco con la deuda de España e Italia y pensar que no tiene riesgos.

P.: De acuerdo. ¿Pero no sería prudente dar el paso que falta? ¿No habría que completar los formularios del rescate y asegurarse de que el BCE quede en condiciones operativas de actuar? Por si acaso.

G.G.:
Tiene razón. Pero no es a mí a quien debe convencer. Merkel fue quien lo frenó.

P.: Hay quien dice que las Bolsas de Europa mantendrán esta dinámica diferencial, que le sacarán ventaja a Wall Street en 2013. ¿Usted qué piensa?

G.G.:
Si no fuera por la doble recesión europea, yo estaría de acuerdo. Atenas subió como los bomberos pero su economía se hundirá este año más del 7%. ¿Y en 2013? ¿Quién sabe? Los países más castigados por la crisis tienen potencial de suba si la crisis se morigera aunque su economía no crezca. Con Francia y Alemania es otra historia. La sobrecompra no es fácil de justificar dada la inercia que los arrastra. Pero entiendo la apuesta: es el put de Merkel. Hasta las elecciones, que se harán recién en octubre, se espera que la canciller corra todos los obstáculos que se crucen en el camino.

P.: ¿Se pensará en Europa como refugio para protegerse del abismo fiscal en los EE.UU.?

G.G.:
Olvídese. Ya lo vimos el año pasado. Si cunde el temor a un salto al vacío, los mercados no harán distingos.

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