9 de septiembre 2015 - 00:00

Diálogos en Wall Street

Sorprende Wall Street con una trepada furiosa que salió de la nada. Conversamos con Gordon Gekko, quien sigue, paso a paso, el avance de las acciones.

Diálogos en Wall Street
Periodista: Del cadalso a la gloria media apenas un fin de semana largo. Wall Street embiste de nuevo como un toro embravecido. ¿Qué pasó? ¿Se arregló el mundo?

Gordon Gekko:
Uno diría que sí. En todo caso, parece que en realidad no llegó nunca a arruinarse.

P.: Cuesta trabajo asociar la suba de hoy de casi 400 puntos del Dow Jones Industrial con el pesimismo que reinaba la semana pasada.

G.G.:
O con la resurrección del G-20 como foro de consulta oficial y muro de lamentos. La preocupación no se limitó a los inversores; los gobiernos también la sienten, y se notó en la difusión del contenido de la agenda de su reunión en Turquía.

P.: Las autoridades -los líderes del G-20- hicieron poco esta vez por ocultar sus inquietudes.

G.G.:
Correcto. El comunicado final está maquillado, si se quiere, como siempre. Pero las discusiones están en todos los medios. Con crudeza, sin cortapisas.

P.: ¿Cómo se explica esta reacción alcista furibunda? ¿Cambió algo importante y no lo sabemos todavía? ¿O se rompió la brújula y vamos al garete, según los vientos?

G.G.:
La economía influye, pero no fue el factor decisivo detrás de la corrección bursátil. Los chispazos que vemos, los que más llaman la atención, son el fruto de un cortocircuito interno, un fenómeno al interior de los mercados, que produce estos sucesivos falsos contactos.

P.: Es muy difícil tomar decisiones así. ¿Cuáles son las señales de precio creíbles? La dirección es incierta. El rango de variación es demasiado amplio.

G.G.:
Aquí y ahora, hay más nerviosismo que perspicacia. Y encima gravitan problemas operativos que provocan distorsiones. La liquidez del mercado secundario puede desaparecer en un santiamén, y sin preaviso, y ello aporta saltos de precio que hay que tomar con pinzas.

P.: Usted ya los mencionó cuando ocurrió el "minicrash" de los ETF el lunes negro. Pero pensé que era un problema únicamente de mercados que se destruían. ¿También hay discontinuidades de precio al alza?

G.G.:
El 15 de octubre del año pasado hubo un flash rally en los bonos del Tesoro que subió sus cotizaciones, y redujo las tasas largas, más que cuando Lehman Brothers cayó en bancarrota.

P.: ¿Cuál fue el motivo? No lo tenía tan presente.

G.G.:
Irrelevante. El rally duró 12 minutos y luego, como vino, se fue. Un resplandor tan notable como fugaz

P.: ¿Le parece que, a menor escala, hoy (por ayer) la Bolsa está repitiendo ese dibujo?

G.G.:
Hoy el ascenso vertical se produjo de entrada. Ya venía digitado en los mercados de futuros. Y se sostuvo durante toda la rueda. En ese sentido, no es un espejismo. El globo se infló de la nada, pero no se pinchó. Sumó adherentes a lo largo de toda la jornada.

P.: Si nada importante cambió, si China produjo la noticia de perder 94 mil millones de dólares de sus reservas (nada muy positivo, por cierto), ¿cómo se explica la súbita fortaleza?

G.G.:
El flujo de órdenes creció y se mantuvo a los precios más altos. Y cuando falta una semana para la reunión decisiva, la de la Fed. Esto revela un cambio de portafolios.

P.: Muy agresivo, por lo visto.

G.G.:
Exacerbado por el feriado largo, seguro, ya que la semana pasada, ello propició una reducción de riesgos de exposición.

P.: Éstos son inversores que no deben temer lo que resuelva Janet Yellen. ¿O será que están convencidos de que la Fed, en estas condiciones precarias, no puede gatillar una suba de tasas?

G.G.:
Me imagino más lo primero que lo segundo, ya que las probabilidades de un ajuste la semana próxima se preservan estables.

P.: El economista jefe del Banco Mundial vaticina "pánico e inmediata convulsión" si Yellen mueve las tasas. Dice que no puede hacerlo...

G.G.:
El G-20 le pidió que avise, y la Fed viene haciéndolo desde el año pasado. Si los mercados se recomponen, y construyen sobre la base alcista que pusieron hoy, Yellen & Cía. estarán muy tentados a dar el paso inaugural. Yo pienso que igual se resistirán, pero no podría afirmarlo de manera categórica, porque la Fed está trabajando duro para domesticar la ansiedad de los inversores, y si lo de hoy es la regla, uno diría que llegarían en el punto justo de docilidad.

Dejá tu comentario