- ámbito
- Edición Impresa
Diálogos en Wall Street
• El "brexit" pone al desnudo problemas financieros en Europa. • Nace nueva ley financiera: "too old to fail". • Portugal, también afectado por su sistema financiero. • Efectos del corralito inglés. • Cautela
Periodista: Se nota que el duelo por el "brexit" no terminó.
Gordon Gekko: Fue ver el patín de la libra -rozando 1,30 y en los mínimos de 31 años- para que volviese la angustia.
P.: La fragilidad de los bancos europeos que cotizan en Bolsa no ayudó para nada.
G.G.: Son problemas de arrastre que el "brexit" deja en mayor evidencia. Antes no nos fijábamos.
P.: Monte dei Paschi di Siena, el banco más antiguo del mundo, fue fundado en 1472, alcanzó su mínimo histórico de cotización pública. Perdió el 30% de su valor en un par de ruedas. No luce muy alentador.G.G.: Habrá que inventar el "too old to fail". Demasiado viejo para caer.
P.: No parece argumento convincente. La acción del banco empezó el año en 1,23 euro; hoy (por ayer) tocó 27 céntimos. Vale la quinta parte.
G.G.: Y eso que el regulador italiano prohibió la venta en corto del papel.
P.: ¿Tiene escapatoria? No es el único banco complicado en la península.
G.G.: El BCE lo apretó antes del "brexit", el banco avisó -este lunes- que fue conminado a recortar el 30% de su cartera de préstamos dudosos. Está claro que necesita una inyección de capital. Y varios de sus pares italianos, también.
P.: Que es lo que el Gobierno de Matteo Renzi ha dicho que se plantea ejecutar, pero Europa no aprueba la utilización de fondos públicos.
G.G.: Las nuevas reglas europeas -que no son las que regían cuando Alemania y Francia capitalizaron sus bancos la última vez- expresan con claridad que no se pueden involucrar fondos públicos si antes los accionistas y acreedores privados no fueron afectados.
P.: Es una vieja discusión. No al "bail out", no al salvataje tradicional a cargo del contribuyente. Sí al "bail in".
G.G.: Renzi alega que el "brexit" ha generado un estado de conmoción, y eso está contemplado como causal de excepción. No es un tema que vaya a destrabarse rápido. Italia lo está negociando con la Comisión Europea, sólo que el "brexit" acelera los tiempos.
P.: No son únicamente los bancos italianos los que tienen sofocones.
G.G.: Sin ir más lejos, hoy (por ayer) renunció la plana mayor del principal banco portugués, la Caixa Geral de Depósitos. También arrastra un déficit de capital, y es un banco público.
P.: Éstas son falencias pre-"brexit", que estaban ocultas bajo la alfombra. ¿Puede anotarse alguna magulladura seria atribuible plenamente a la decisión de retirarse de la Unión Europea?
G.G.: En Gran Bretaña tres fondos dedicados al negocio inmobiliario -que invertían en espacios comerciales y oficinas- tuvieron que congelar los retiros...
P.: Vaya, vaya. Un corralito a su medida. No es muy buena señal.
G.G.: Veremos hasta dónde llega. En principio, es un estrangulamiento en una industria muy específica.
P.: ¿Y los bancos?
G.G.: No ha habido otro problema que ponerle el hombro al declive de las cotizaciones. Y el Banco de Inglaterra hoy (por ayer) redujo la exigencia de capital contracíclico, como para amortiguar la transición. P.: ¿Cuál es el balance cuando uno se aleja de Europa y se pregunta por el mundo?
G.G.: Los bonos del Tesoro no dejan de trepar. Las tasas largas -sean de 10 años o de 30- están haciendo mínimos en los EE.UU. Desde este punto de vista, la actitud es la de tomar refugio, rápido y con el casco puesto. Si una mira la Bolsa, que merodea en las proximidades de los récords, aunque lo hace con reducido volumen de operaciones, el mensaje es que aquí no pasa gran cosa. Pero podría pasar en un par de semanas. Una explosión, sí, pero hacia arriba.


Dejá tu comentario