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Diálogos de Wall Street
Todo bien con la Bolsa, pero el Trump rally mojó su pólvora. Las acciones suben sólo a ritmo de caracol. ¿Qué es lo que pasa? Nuestro experto, Gordon Gekko, nos acerca su opinión. ¿Sigue la tendencia alcista o es el preludio de un fin de fiesta? La respuesta, líneas abajo.
P.: Pero se perdió la fuerza del envión.
G.G.: Está claro. Y operamos una calesita. Los papeles que más avanzan salen de aquellos que estaban más atrasados. Hoy lideran las tecnológicas, acciones que en el primer tramo del rally, dieron un paso atrás. La rotación mantiene vivo el "momentum" de la Bolsa y, a la vez, le concede un respiro a los índices que, cuando ganó Trump, picaron en punta.
P.: El próximo paso debería ser otro zarpazo alcista.
G.G.: Todo lo sugiere.
P.: ¿Se podrá cruzar el Rubicón de los 20 mil puntos antes que concluya la semana (y el año)?
G.G.: Sí. Hoy (por ayer) estuvo a magros 20 puntos. O sea, lo hubiera logrado trepando un 0,10% adicional. No es una distancia material.
P.: Pero puede ser una barrera psicológica. ¿Por qué se la respeta tanto, si no? ¿Por qué frenar la embestida justo ahí?
G.G.: En este preciso momento, tenemos una concentración masiva de índices a un dedo de distancia de sus récords. No es sólo el Dow Jones Industrial. Es el S&P 500, el Nasdaq Composite, el S&P MidCap 400, el S&P SmallCap 600, el Russell 2000. Los bancos se ubican en un máximo de varios años.
P.: Impresiona que se hayan detenido como si reconocieran la existencia de una frontera que, por supuesto, físicamente no existe.
G.G.: No se han detenido, sino aminorado la marcha.
P.: ¿Adivinan algún peligro? Quizás lo olfatean en el aire. El alza fue rotunda...
G.G.: Mire el VIX. La lectura es inferior a 12. Y estamos encaramados en las alturas. Es señal de complacencia, no de nerviosismo.
P.: Quizás la frontera sea el cambio del año.
G.G.: Es posible. Pero, como le decía, tampoco se detecta un retroceso prudencial como para tomar distancia.
P.: ¿Qué pasa con los bonos del Tesoro, que han sido la otra cara de la moneda de esta historia, los activos que más maltrató la confianza ciega en Trump?
G.G.: La tasa larga dejó de subir. Lo mismo puede decirse del "superdólar".
Se calmaron ambos frentes.
P.: Pero es arriesgado decir que ya hemos visto lo peor de los bonos y las monedas.
G.G.: La idea es que podía haber una pausa, y, de hecho, se instaló una tregua. La verdad es que Trump todavía no asumió. Y en consecuencia tiene mucho hilo en el carretel como para volver a hacer flamear el barrilete de las expectativas.
P.: Quizás no tanto como en un principio, pero es lógico esperar que vuelvan a alzar vuelo. Al menos hasta que la realidad diga lo contrario.
G.G.: Cuando Trump se va de boca -habló de retomar la carrera nuclear, por ejemplo-, el mercado prefiere no prestarle atención. Las buenas son buenas, las malas no cuentan. Mientras sea así, que no lo será siempre, mientras dure la luna de miel, siga montado, o bájese, pero no se cruce en el camino porque la tendencia lo arrollará.


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