Entre los numerosos libros y catálogos de arte publicados recientemente figura "MDA (Método Diana Aisenberg) Apuntes para un aprendizaje del arte". El texto de Diana Aisenberg (1958), con una introducción de un coleccionista emblemático de la década del 90, Gustavo Bruzzone, integra la sección dedicada a las artes visuales de la editorial Adriana Hidalgo. Bruzzone observa que el libro apunta a la realización de "lo que hoy denominamos 'obras de arte', con la confusión que ello representa". Y aclara que el arte que queremos representar a través imágenes, siempre implica "algo más". Es decir, algo que trasciende la pura imagen.
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Aisenberg camina por los límites de la producción artística, desde la pintura, que fue su fuerte en los inicios de su carrera, hasta los más diversos géneros que hoy se funden (e incluso se confunden) con distintas disciplinas. "El proyecto MDA se construye permanentemente. No se trata de formar artistas para incorporarse a tal o cual corriente. Se trata de encontrar el sentido del arte y ser parte". ¿Qué implica hoy ser artista? Las preguntas forman parte esencial del MDA, tratan de perforar el aturdimiento generalizado que genera el rumor teórico. En este sentido, el taller es un espacio de debate, "una apuesta contra el aislamiento". El maestro, visto como un entrenador, ocupa todo un capítulo. Para Aisenberg es un "entrenador" dispuesto a encarar los asuntos del arte y los de la vida. "Esta es una escuela de todas las cosas", afirma. "Se entrena la mano, el ojo, el pensamiento", concluye.
Aisenberg sostiene que "la obra es el primer y esencial maestro", y se refiere tanto a la propia como la ajena. Valery contaba que Delacroix podía salir corriendo al Museo del Louvre a buscar una solución a un problema pictórico, porque "piensa y compone pluma en mano; anota recetas y procedimientos", mientras Corot reniega del "intermediario 'intelectual' entre la vida, la vista y la pintura". Es evidente, su maestro era la naturaleza. "Arte y educación van de la mano", señala la docente.
Abundan las celebridades del arte que reconocen haber descubierto su vocación en "La pinacoteca de los genios" y en plena infancia. Es un lugar común. Todos los artistas han mirado con mayor o menor intensidad a los grandes maestros. "La escuela nunca necesitó un edificio mientras haya alguien que reconozca la figura del maestro, simplemente la hacen los vínculos", explica Aisenberg. Vínculos que, en ocasiones, se establecen a través de la lectura. Y en este sentido, se advierte la presencia ineludible de Picasso. Pero también la de sus propios pares, a quienes cita, como a Gachi Hasper o Claudio Iglesias.
El galerista Daniel Abate (que cerró su espacio como la mayor parte de su brillante generación) sigue todavía muy de cerca no sólo la producción artística de Aisenberg, desde sus inicios en la pintura hasta su último proyecto "Economía de Cristal". La artista reunió piezas de bijoux de infinidad de personas y enhebró miles de cuentas de colores. La recolección comenzó con un pedido de donación de piezas en desuso y la demanda continúa en todo el mundo. Aisenberg explica: "Las cataratas de joyas se exhiben para representar la generosidad de los donantes y el brillo del conjunto demuestra la energía que brota de un proyecto en común".
Abate insiste en la necesidad de documentar el MDA, un método que enseña el proceso de aprender a mirar la producción propia y ajena de todos los tiempos. "El MDA lo utilizan sus discípulos y también la gente que se dedica a la enseñanza -añade Abate-. Si bien ella está valorada como artista y maestra, en la escena del arte no se la conoce lo suficiente porque no se dedicó nunca a la promoción personal". Hasta hoy. "La urgencia de escribir es la misma que me impulsa a pintar, dar una clase, o poner en marcha cualquier otra faceta de mi obra", dice la artista.
El libro reúne ideas, apuntes y publicaciones sobre clínicas, talleres, clases y charlas. Hoy, cuando su labor docente se engrandece, la aparición de un libro de su autoría no puede ser más oportuna. Aisenberg supo unir con sabiduría su experiencia artística y los conocimientos de una docente muy personal.
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