8 de junio 2009 - 00:00

Diana Krall con impronta brasileña

Diana Krall con impronta brasileña
«Quiet Nights». Diana Krall. Verve/Universal 1793110.

Una voz dulce e impecable en lo técnico y una belleza y una presencia escénica que, lamentablemente, se pierden en el disco. Allí están, sin dudas, los mayores méritos de Diana Krall. La mayor parte de su carrera (grabó su primer disco «Stepping Out» en 1993) estuvo dedicada al jazz. Pero, en los últimos años se ha abierto hacia otros repertorios; y una de las opciones que más la han entusiasmado -junto al pop o a las baladas románticas- es la música de Brasil.

«Quiet Nights» tiene, justamente, una impronta brasileña, aún en aquellos temas que no corresponden directamente a la música de ese país. El entorno sonoro lo da una gran orquesta en diálogo con un cuarteto/quinteto de formación popular (guitarra, batería, bajo, percusión) con la propia Krall al piano. Y las canciones incluyen clásicos de Brasil como «Garota de Ipanema», traducido y rebautizado como «The Boy of Ipanema»; «Corcovado» («Quiet Nights») o «Este seu olhar», todas de Tom Jobim; y «Summer samba» («So Nice») de Marcos Kostenbader, a canciones norteamericanas como «Walk on By» de Burt Bacharach o «Where or When» de Richard Rodgers.

Con los atributos de Diana Krall ya mencionados y las virtudes profesionales de este grupo de músicos, el resultado general es bueno. Lo que quizá le falte a Krall sea un poco de swing, sentimiento, entrega cuando aborda la música sudamericana.

Ricardo Salton

Dejá tu comentario