11 de marzo 2011 - 00:00

Dicen en el campo...

Julián Domínguez
Julián Domínguez
... que el Gobierno generó una serie de actividades para hoy que, mediáticamente, «taparán» la conmemoración del 3er. aniversario del 11 M, es decir, el día que la presentación oficial de la propuesta de retenciones móviles (la Resolución 125) generó uno de los peores conflictos con el interior de las últimas décadas. Aun así, habrá algunos hechos, como la reunión que organizó la Fundación Despertar, con Eduardo Bunge y Luciano Miguens a la cabeza, en la que el pensador Santiago Kovadloff expondrá sobre la participación ciudadana a partir de esa experiencia. Pero no es lo único de la corta semana que, además de los feriados de carnaval, tuvo en medio el Día de la Mujer, una reunión de diplomáticos del Mercosur, varias comidas privadas y, naturalmente, las repercusiones de una muestra agropecuaria del fin de semana pasado por la que desfilaron casi más políticos que público, que se sumó a las quejas por los contratiempos generados por la sorpresiva «desaparición» de la controvertida Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), que sigue sin terminar de reordenarse y que generó una fuerte pulseada entre varias áreas, abonando así la teoría de que, en los hechos, no hay tal eliminación.



... que en la carrera por «heredar» al ente, los más activos estos días parecen ser el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, quien, naturalmente, pretende retener, y hasta recuperar, las funciones y el poder que tenía esa cartera, incluso cuando era «apenas» una Secretaría de Estado, para lo cual ya tendría elegido al titular de la Unidad de Coordinación (eufemismo para designar a la nueva organización que deberá sustituir ahora a la ONCCA y que tendrá que arbitrar funciones en tres ministerios), que recaería en el actual subsecretario de Agricultura, Oscar Solís. Por supuesto, no es lo que piensa el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que también pugna por buena parte de esa tajada y que, de hecho, ya ostenta un singular poder en las decisiones sobre comercio exterior de las empresas. Al menos, así lo reconocen algunos de los empresarios de la «Mesa de los viernes», en las oficinas de Diagonal Sur donde el funcionario tiene su reducto, y hasta donde peregrinan propios y ajenos, incluyendo a personajes controvertidos, ahora devenidos en asiduos concurrentes como Alberto «el Turco» Samid, que de hipermenemista en los 90, ahora se transformó en ultrakristinista, y que allí suele compartir mesa con Alberto Williams, titular de los carniceros capitalinos. Parece también que ambos son muy «golosos» y dieron sobrada cuenta de esto cuando recientemente Moreno apareció con generosas bandejas de bizcochuelo de naranja que había hecho su mamá, según comentó el personal de la Secretaría. Otro menú que también apareció allí, entre «reto y reto», fue el de las famosas milanesas de $ 21 del Mercado Central. Menos divertidos fueron los recientes comentarios sobre los problemas de «irregularidades» en que ya estarían incurriendo algunos operadores de la carne, y a los que varios les atribuyen el reciente asesinato de un matarife que, por alguna razón, no cobró estado público.



... que mientras por cadena de mails se está distribuyendo un afiche de un sonriente Carlos Alberto Cheppi, ex INTA, ex secretario de Agricultura y actual funcionario de la Cancillería, pero como candidato a intendente de Mar del Plata, cargo que figura desde hace tiempo entre sus objetivos frustrados, otro que no necesita enviar su foto, ya que hacen cola para retratarse con él, es el titular de la UATRE, Gerónimo «Momo» Venegas, de reciente exposición mediática a partir del encarcelamiento que le determinó el juez Norberto Oyarbide. Eso, al menos, es lo que ocurrió en la exposición de Baradero del fin de semana pasado, en la que se anunciaba por altoparlante la presencia del sindicalista en el stand de su gremio. Hasta la Mesa de Enlace parece que tuvo que hacer la cola para poder fotografiarse con el hombre que ahora es representado, jurídicamente, por el propio expresidente Eduardo Duhalde. «Venegas superstar», le coreaban. De ahí también siguen los ecos del malestar en el sector de la maquinaria por las restricciones a las importaciones que impuso el Gobierno, y que están generando, además, polvareda de quejas diplomáticas. Dicen, por caso, que algunas empresas brasileñas que ya contaban con el permiso para ingresar los equipos para exponer en la muestra, ante la cerrada negativa oficial tuvieron que recurrir a sus propios clientes locales para que les «presten» las máquinas (ya usadas) para llenar los stands. Sin llegar a este extremo, otros varios expusieron equipos que no pueden vender pues ya no hay permisos para ingresarlos.



... que mientras la Argentina restringe su comercio exterior, tanto exportaciones como importaciones, Chile lo deja totalmente libre, al punto de que, a pesar de ser un país mucho más chico que la Argentina, y con menores recursos, hoy sus ventas al exterior alcanzan un monto similar al local, superior a los u$s 60.000 millones, entre otras cosas, gracias a los 21 acuerdos que hoy tienen los trasandinos con 75 países. Por supuesto que ambos todavía se ubican lejos del gigante sudamericano: Brasil, cuyas exportaciones ya superaron los u$s 200.000 millones.

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