1 de febrero 2013 - 00:00

Dicen en el campo...

Norberto Yahuar
Norberto Yahuar
... que, junto con el nuevo deterioro de los cultivos a causa del clima (calor excesivo, falta de lluvias, etc.), sigue creciendo el malestar de los hombres del campo, y su manifestación más visible son las asambleas que comienzan a multiplicarse por distintas localidades. Lo más serio del asunto es que, a partir del atraso en la siembra de la gruesa, de tres a cuatro semanas, ahora los cultivos están en el estadio de fines de diciembre, pero con mucho más calor. Al no llover, además, se percibe, por un lado, lo desparejo de cantidad de lotes, especialmente de maíz, los manchones por diferencias de fertilidad, y un fuerte acartuchamiento de las hojas debido a la falta de humedad. Y, si éste es el panorama en el sur de la Pampa Húmeda, va empeorando hacia el norte, salvo algunas excepciones. El caso más extremo es el NOA, donde, a pesar de los informes oficiales, los locales sostienen que se sembró cerca del 70% menos de superficie (sobre todo en Santiago del Estero que venía ostentando la mayor área de cultivos anuales) dado que allí persiste la sequía desde hace dos años, y se esperan rindes muy inferiores debido al atraso en las siembras ("al comenzar enero, la soja recién estaba en flor. Eso ya determina que los rindes van a ser muy bajos", reconocía un productor de la zona). Sólo este factor haría imposible que el país tuviera la superficie sembrada que se acusa oficialmente. En este contexto, también llama mucho la atención el rendimiento promedio que Agricultura dio a conocer de la cebada, de 34,5 quintales por hectárea (según ellos) casi imposible de conseguir en años normales con la genética de semillas disponible en esta campaña, por lo tanto, mucho menos con las contingencias climáticas que tuvieron que atravesar los sembrados en este ciclo.



... que las temperaturas extremas, sumadas al hecho de que prácticamente durante todo enero no hubo precipitaciones, determinan que ahora se requieran lluvias de, al menos, 70-80 milímetros y la regularización de las precipitaciones a partir de allí, a fin de frenar las nuevas pérdidas que ya se están produciendo y que comenzaron a ser reconocidas en las estimaciones internacionales, como la del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) u Oil World, aunque todavía desfasadas respecto de la situación actual. También un estudio de AACREA dio cuenta de los atrasos de siembra (sinónimo de menores rindes) de alrededor del 20% en soja y un 5% en maíz, pero también de las áreas de cultivos gruesos directamente perdidas por los excesos hídricos de fin de primavera, que oscilan entre un 5% y un 7%. Pero no sólo los cultivos sufren daños. También la ganadería está registrando pérdidas por desaparición de pasturas y menor crecimiento corporal de los animales debido a la menor cantidad y calidad de la comida, y también a la multiplicación de plagas (moscas, etcétera). Esto llevó a una fuerte caída en la producción lechera, ya muy golpeada por la erosión en los precios de la leche en los tambos que sigue sin recomponerse. En el caso de la carne, los más complicados siguen siendo los feed lots que, sostienen, están perdiendo entre $ 200 y $ 400 por novillo terminado. Por eso, la noticia del apoyo que recibirán los productores ovinos por los daños que le causó la sequía y el efecto del volcán, y que provocaron la pérdida de 1,5 millón de cabezas de lanares, no sería equivalente a la falta de respaldo a los vacunos que perdieron más de 10 millones animales entre 2006 y 2010.



... que en el sector agropecuario también pasan cosas insólitas, como el inesperado aliado del campo que surgió a partir de los costos de los fletes y las discusiones por las subas camioneras que se prevén en el corto plazo. Es que Rubén "el pollo" Sobrero, gremialista de la línea de Ffcc. Sarmiento, no tuvo ningún empacho en reconocer que "apenas" el 4% de las cargas del campo se hacen por tren, mientras el resto lo retiene el transporte automotor, mucho más caro. Pero también se van a renovar las discusiones por el precio de la yerba mate que los productores esperan poder llevar a $ 2,60 el kilo verde, pero que los secaderos resisten al no tener seguridad de poder trasladar esa suba a los precios de mostrador, férreamente controlados por el Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Dicen que de darse ese aumento, el producto a los consumidores llegaría a $ 35 el kilo. Donde las aguas se habrían calmado un tanto es en la pesca donde el Ministro Norberto Yahuar comprometió varias cosas. Por un lado, se habría "abierto" la participación a más plantas procesadoras de langostinos para la estratégica exportación a Brasil (negocio que parece interesar "mucho" al encargado de pesca del país vecino.) A su vez, dicen que se podrían bajar, nuevamente, retenciones para calamar, langostino y merluza (de 10 a 5 para los dos primeros, y de 5 a 1 para la última), mientras que se armaría un fondo de $ 45 millones para financiar combustible para los barcos, mediante un acuerdo con YPF y el respaldo de Agricultura. Con esto, el Ministro cree que logrará paliar una parte de la fuerte crisis que aqueja al sector, jaqueado como pocos por el tipo de cambio que les impide prácticamente exportar, pero muchos son escépticos sobre los resultados.

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