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Diputados: ardid kirchnerista dejó sin quórum otra sesión
A pesar de dominar el quórum en la Cámara de Diputados, la tormenta y una picardía kirchnerista dejaron a la sesión sin quórum.
La trampa del oficialismo para dejar sin quórum la sesión comenzó a gestarse ayer en la reunión de Labor Parlamentaria, donde la oficialista Patricia Fadel prometió la presencia del Frente para la Victoria, promesa incumplida que frustró el debate sobre nuevas disposiciones de seguridad a los bancos para evitar casos como el de Carolina Píparo, quien tras ser baleada perdió su embarazo. En esa reunión preparatoria, el kirchnerismo solicitó que la sesión se adelantara a las 12 en vez de realizarse a las 15, especulando con las reuniones de comisión convocadas para la misma hora, como la de Turismo que preside el oficialista tucumano Juan Arturo Salim. De ese modo, el Frente para la Victoria tendió una emboscada a la oposición que, a pesar de controlar el quórum, no reaccionó y tuvo a una docena de legisladores anclados en las comisiones en vez de bajar al recinto para habilitar el inicio del debate.
Los bloques antikirchneristas llegaron a reunir 125 diputados, apenas cuatro menos de los 129 necesarios para habilitar el quórum. Pero transcurridos los 40 minutos reglamentarios, y sin el oficialismo en el recinto, el presidente de la Cámara de Diputados, el peronista Eduardo Fellner, declaró caída la sesión. La decisión del titular del cuerpo desató la ira opositora, tanto que la peronista disidente Graciela Camaño le recriminó ser cómplice de «una jugarreta de jardín de infantes» y lo acusó de someterse a presiones inadmisibles del Poder Ejecutivo. Elisa Carrió también montó en cólera y sin éxito planteó un recurso de reconsideración (ver diálogo en Contratapa) y se cruzó con Ricardo Alfonsín, vicepresidente de la Cámara, a quien le exigió a los gritos: «¡Asumí la presidencia, ocupá tu lugar!». El hijo del ex presidente se levantó de su banca y abandonó el recinto para realizar a puertas cerradas una autocrítica opositora: «El quórum era nuestra responsabilidad».
Ante esa situación, el titular del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, advirtió que «si la oposición fija la agenda parlamentaria es responsabilidad suya conseguir el quórum» y aseguró que el kirchnerismo está dispuesto a debatir y acompañar las propuestas de seguridad bancaria e infanticidio.
Cuestionamiento
El pedido de Fadel para que se levante la sesión fue criticado por Carrió, quien le solicitó, sin éxito, flexibilidad a Fellner para esperar a los legisladores que están retrasados por el mal tiempo en todo el país y cuestionó luego la decisión del titular del cuerpo. «La presidencia no hace más que aplicar el reglamento y lo resuelto por la Comisión de Labor Parlamentaria», fue la gélida respuesta de Fellner ante el coro de reclamos y pataletas del antikirchnerismo. «El oficialismo se comprometió a sesionar a las 12, y cuando se le preguntó si iba a dar quórum para tratar el proyecto de ley sobre infanticidio respondió que ocuparía sus bancas. De esta manera, queda claro que hay una voluntad de la primera minoría de que este Congreso no funcione», se quejó la radical Silvana Giudici.
Desde el denominado Grupo A, que agrupa a los bloques opositores, la presidenta del bloque de diputados del socialismo, Mónica Fein, admitió su desagrado por el fracaso de la sesión y consideró que esa situación «debilita a las instituciones de la democracia».
«Ante el compromiso que habíamos tomado ayer entre todos los bloques en la Comisión de Labor Parlamentaria, debíamos llevar a cabo la sesión, pero se generan situaciones como ésta que debilitan a las instituciones de la democracia», sostuvo Fein. Y agregó que el compromiso de ese bloque es funcionar, al recordar que eso «fue lo que se decidió en la Comisión de Labor Parlamentaria, ya que teníamos temas de gran importancia, como las medidas para garantizar la seguridad a los clientes bancarios y el infanticidio».

