Diputados: Kirchner convoca al bloque tras ola de derrotas

Edición Impresa

La furia de Néstor Kirchner detonó el fin de semana en Olivos. La seguidilla de derrotas en la Cámara de Diputados, donde la oposición parece capaz de aprobar cualquier proyecto de ley, disparó una urgente convocatoria del ex presidente al bloque oficialista para replantear estrategias posmundial de Sudáfrica.

En un solo miércoles, el Frente para la Victoria sufrió tres derrotas estrepitosas: dos por el presunto pago de coimas en la relación comercial con Venezuela, cuando la oposición se negó, primero en comisión y después en el recinto, a revelar el testimonio del ex embajador en Caracas. Más tarde, y ya entrada la madrugada del jueves, la Cámara baja le quitó al Gobierno el poder de veto en la designación y remoción de los jueces. Demasiado daño para soportar ya sin el néctar mundialista.

La ira de Kirchner en Olivos tuvo un destinatario directo, el jefe del bloque, Agustín Rossi. «Esto así no va más. Con 140 diputados cualquiera controla el bloque, pero ahora que somos 83 hay que mostrar más cintura política», bramó el secretario general de Unasur, quien percibe en la avanzada opositora sobre el vínculo con Venezuela y el control de los jueces una amenaza directa a su lifting internacionalista y también a su candidatura 2011.

Exégetas del diputado ex presidente, como Carlos Kunkel; la secretaria del bloque, Teresa García; Juliana Di Tullio, y el senador santacruceño Nicolás Fernández ya escucharon las quejas kirchneristas sobre Rossi, en quien detectan un perturbador vínculo con Alberto Fernández y un excesivo diálogo con los bloques opositores. El jefe del PJ no asimila las búsquedas de consenso de Rossi desde la crisis de la Resolución 125 sobre retenciones móviles, cuando el diputado santafesino negoció unilateralmente con los bloques anti-K sin el aval de Olivos para buscar una salida al conflicto.

Rossi partió rumbo a España a visitar a sus hijos. El diálogo con el matrimonio presidencial tambalea y el ex presidente, reacio a pisar el Congreso para ejercer como legislador nacional, ordenó convocar de urgencia al bloque en su ausencia. En el caso Sadous, el ex presidente le factura a Rossi la incapacidad de operar sobre el jujeño Fellner para que deje trascender la totalidad de la versión taquigráfica sobre la declaración del diplomático. El vínculo entre la Casa Rosada y el presidente de la Cámara alta es cada vez más tenso. Entró en terapia intensiva cuando Fellner habilitó el tratamiento de la coparticipación del impuesto al cheque pese al veto kirchnerista por un supuesto trámite irregular en el Senado de Julio Cobos y pasó a coma farmacológico tras la amenaza de renuncia del ex gobernador de Jujuy a su cargo. Ahora le facturan no haberle ordenado a la Dirección de Taquígrafos que entregue una copia de la declaración de Sadous.

La reunión de bloque, la segunda que encabezará Kirchner desde que asumió como diputado el 10 de diciembre de 2009, será un intento por frenar la avanzada opositora en el Congreso, con una agenda que incluye el aumento de las jubilaciones y una poda a las retenciones agropecuarias. En su intento de recuperar la iniciativa política, los diputados y senadores opositores se concentrarán también en otros asuntos delicados para el Gobierno, entre ellos la eliminación o reforma de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) y la posible convocatoria a Martín Redrado en calidad de ex secretario de Relaciones Económicas Internacionales para que hable sobre el sospechado comercio entre la Argentina y Venezuela.

Pero el malestar de Kirchner con su bancada de diputados se agravó tras la votación del Consejo de la Magistratura. El centroizquierda de Fernando Pino Solanas estuvo a punto de impedirle a la oposición emitir dictamen para reformar el consejo de jueces, pero los bloques anti-K modificaron el despacho, recortaron las facultades del presidente de la Corte Suprema y agregaron cargos para académicos vinculados al sector de Solanas a través de Alcira Argumedo. Así, los bloques más progresistas de la Cámara se evaporaron como potenciales aliados del kirchnerismo y formaron un interbloque con el GEN de Margarita Stolbizer y el Partido Socialista de Mónica Fein.

Acostumbrado a castigar los errores, Kirchner ahora prepara su reaparición el próximo 22 en Santa Fe con un acto en la localidad de Pérez. En medio de la campaña de Rossi para posicionarse como el candidato oficialista a la gobernación, Kirchner se dejará fotografiar junto a Rafael Bielsa.

Dejá tu comentario