30 de octubre 2013 - 00:00

Diputados: primer test de nuevos bloques será el 4 de diciembre

 Miguel Pichetto festejaba ayer la nueva composición del Congreso. "Tener la mayoría en ambas cámaras y tener el control es un dato positivo", dijo.

Ese número, para el jefe del bloque kirchnerista que vuelve de Río Negro con uno de los pocos triunfos contundentes que el oficialismo logró el domingo pasado y, por lo tanto, reclama un sillón en la mesa donde se discuta cómo será el futuro peronista, sirve para garantizar la gobernabilidad.

Hasta ahora, la pretensión de Pichetto se cumple. En el Senado el kirchnerismo logró mantener el quórum, junto a los aliados de siempre, aunque a penas le sobran dos senadores, un margen demasiado peligroso.

En Diputados, aunque el armado de la mayoría oficialista haya corrido por caminos distintos sumando más diputados propios pero perdiendo aliados, los equilibrios son parecidos y el quórum está a poca distancia de los problemas.

Por ahora no existe un banco de pruebas para hacer un stress-test del comportamiento de los nuevos bloques o del impacto de las elecciones en la moral de la actual bancada.

Ayer los diputados del kirchnerismo más cerrado tuvieron su primera alegría en semanas con el fallo de la Corte Suprema que declaró constitucional a los artículos en litigio de la ley de medios.

Juliana Di Tullio, Diana Conti, Héctor Recalde, Roberto Feletti, José María Díaz Bancalari, Juan Carlos Díaz Roig, Horacio Pietragalla, María Luz Alonso, Anabel Fernández Sagasti, María Cristina Regazzoli, María Eugenia Zamarreño y Eric Calcagno se encerraron en el despacho de Julián Domínguez para un ruidoso festejo por la puesta en vigencia total de la ley.

Por lo demás, salvo por la votación de algunos ascensos militares y diplomáticos no hay temas pendientes. Sólo la votación de la reforma y unificación del Código Civil y Comercial podría poner en noviembre en funcionamiento los recintos, tal como está acelerando el Gobierno. Pero esa votación servirá para tantear ánimos, aunque no se esperan fuertes rechazos ni siquiera en toda la oposición, pero no los alineamientos que se puedan ir generando tras la derrota del domingo pasado.

La prueba final, entonces, sobre la unidad del bloque oficialista podría llegar el 4 de diciembre, cuando Diputados tenga su sesión preparatoria.

Allí el Gobierno no tendrá problemas para renovar la presidencia de Domínguez, pero será el momento de volver a discutir comisiones, el kirchnerismo intentará sumar el control de algunas alegando que incrementó la cantidad de diputados propios, y de la presentación de los nuevos bloques. Allí aparecerá uno de los datos clave para los próximos dos años en el Congreso: la constitución de la nueva bancada del Frente Renovador.

Por lo demás, toda la actividad del Congreso pasará a marzo cuando el Senado tenga su propia sesión preparatorio y se conozca si el Gobierno abre una nueva agenda de temas a tratar quedaron tras la derrota.

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