27 de agosto 2009 - 00:00

Diputados ya frena el control a superpoderes

Agustín Rossi
Agustín Rossi
La autolimitación para el uso de los superpoderes que el kirchnerismo ya consiguió aprobar en el Senado pareció entrar ayer en Diputados en un camino sin salida. La oposición critica ese proyecto argumentando que reducir a un 5% del gasto total la facultad para modificar partidas del Presupuesto o incrementar el gasto no hará ninguna diferencia al manejo que hoy hace Cristina de Kirchner de los superpoderes. Sobre todo porque en el proyecto el Gobierno dejó afuera de cualquier limitación a la Jurisdicción 91-Obligaciones a Cargo del Tesoro, la mayor caja del Presupuesto nacional. Sobre esa base la oposición ya había denunciado en el Senado que no tenía sentido aprobar la limitación a los superpoderes tal como fue enviada por el Gobierno al Congreso. En Diputados, la situación ahora se repite, y el propio oficialismo comenzó a amenazar con no debatir esa iniciativa.

Ayer, el jefe de bloque de diputados kirchneristas, Agustín Rossi, los acusó: «Es un contrasentido que la oposición, que venía planteando siempre la limitación de los superpoderes, ahora por el solo hecho de que la Presidenta sea la que envía ese proyecto lo vota en contra».

«Yo quiero dejar de jugar al gato y al ratón», les dijo Rossi en un juego de palabras que esconde las diferencias reales que existen entre los planteos de la oposición que exige no sólo limitar los superpoderes (volviendo a la redacción original del artículo 37 de la Ley de Administración Financiera y de los Órganos de Control), sino también que el Gobierno deje de utilizar decretos de necesidad y urgencia para reasignar fondos en grandes volúmenes y aumentar el gasto con los excedentes de recaudación. «Tengo la sensación de que por el solo hecho de que ha sido la Presidenta, la oposición ahora tiene una mirada crítica sobre el mismo», dijo.

Y atrás vino la amenaza: «Si no tienen apuro en tratarlo o tienen una mirada negativa o les da lo mismo que exista esa limitación o no, que lo avisen». De esa forma, el tratamiento del proyecto quedó en suspenso.

En realidad, existe otro argumento que el kirchnerismo no reconoce en público. El oficialismo no está dispuesto a sesionar por ahora para evitar enfrentar los golpes de la oposición en el recinto cuando no existe ningún proyecto clave que el Gobierno necesite con urgencia. Ese parate podría extenderse hasta el tratamiento del Presupuesto nacional 2010 y mientras tanto los diputados podrían entretenerse debatiendo, por ejemplo, la nueva ley de medios audiovisuales que llevará meses de discusiones.

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